Real MadridZidane no cree en el plan B

Hombres como Lucas Vázquez y Mayoral merecen jugar más y lo piden. El resto de suplentes no ha rendido

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Graves errores defensivos y de desconcentración que cuestan muchos puntos, como los dos goles sufridos en Vigo. El desfondamiento físico de hombres como Modric, Kroos y Marcelo, que ha supuesto que el Real Madrid marque 23 tantos en las primeras partes de las diecisiete jornadas ligueras que ha disputado y solo anote nueve en los segundos tiempos. El flojo rendimiento de Cristiano, que ha resuelto partidos en un centenar de ocasiones a lo largo de su era madridista. Y muchos futbolistas que piensan ya en el momento culminante de la temporada, la eliminatoria con el PSG, que marcará el futuro del Real Madrid y de muchos de ellos. La preocupante situación liguera del campeón vigente tiene muchas causas, pero hay una que define su cruda realidad: Zidane confía en trece hombres que considera titulares, con Bale y Nacho como alternativas fijas, y no cree en el plan B, formado por diez jugadores que no reciben continuidad y piden minutos.

El técnico confía en trece jugadores, con Nacho y Bale como alternativas fijas en el once habitual

Criticado por decir una verdad, Cristiano fue objetivo al valorar hace un mes el «hándicap» del conjunto blanco: «Se fueron hombres veteranos a nivel internacional y vinieron jugadores más jóvenes y con menor experiencia». El vestuario adujo que no debió manifestarlo, pero tenía más razón que un santo. El Real Madrid conquistó la Champions y la Liga pasadas gracias a sus «chicos de oro del plan B», Morata y James, que marcaron veinte y once goles respectivamente, con el plus de calidad de las trece asistencias firmadas por el colombiano. En julio llegaron al primer equipo Mayoral, Ceballos, Llorente, Theo, Vallejo y el castillista Achraf, muchachos con futuro, pero que actualmente no han aportado la eficacia que exige un club que aspira a todo. Tampoco han podido demostrarlo, porque el entrenador no les ha dado «chance» en Liga.

Muchos le han fallado

Zidane dio total confianza hace un año a suplentes como Pepe, James y Morata y ahora, en su tercera temporada, nunca ha creído en el nuevo plan B. El flojo rendimiento ofertado por Theo, Achraf, Llorente y Ceballosen la Copa, unido a las lesiones de larga duración de Kovacic y Vallejo, han supuesto que el francés muera en el campo con los titulares que le han dado ocho títulos aunque compruebe que ni Benzema, ni Marcelo, ni Kroos ni Modric deberían jugar cada semana, porque no se encuentran a su nivel.

Asensio, de más a menos

La verdad es que solo Lucas Vázquez, Kovacic y Borja Mayoral le han dado argumentos para merecer más minutos de los que han disfrutado. Solicitan que se cuente más con ellos, porque lo han demostrado. El extremo es hoy el futbolista más en forma del plantel, junto a Nacho. El centrocampista comenzó la campaña como titular, tanto en la Supercopa de España como en la Liga, y una lesión cortó su trayectoria. Ahora vuelve a ser importante para el responsable del Real Madrid. Y el ariete marca en los partidos que sale y se ha hecho merecedor a jugar ante la ineficacia de Benzema. Pero el técnico no se ha atrevido a devaluar a «Karim» y el regreso de Bale también ha taponado el protagonismo de Borja, que lo tendrá en la Copa y espera conseguirlo en la Liga.

Dani Ceballos se suma a Mayoral y Lucas en su presión para jugar más. Están molestos, lógicamente, por acumular tantos partidos en el ocaso. El sevillano piensa que decidió el partido de Vitoria cuando le dieron una oportunidad, autor de dos goles, y ruega que le concedan más encuentros de Liga, no solo de Copa.

Asensio es un caso aparte. Era el líder de este plan B. Ha recibido 901 minutos de competición en la Liga, ha jugado más de la mitad del campeonato, pero ha ido de más a menos. Antes era el decimocuarto hombre del «equipo titular», el primer cambio de Zidane en los segundos tiempos. En Vigo fue el tercero. Lucas y Kovacic han dado un paso adelante en la consideración del «míster». Ramos ha protegido a Marco Asensio porque sabe por experiencia que esta situación llegaría. No todo iban a ser días de vino y rosas tras sus golazos al Barcelona y al Valencia en agosto. El capitán le decía que vendrían días duros, como los que soporta ahora. «No se le puede cargar a Marco con la responsabilidad del equipo. Hay que dejarle crecer y dejarle tranquilo».

Es el problema de Zidane, que ese grupo de jóvenes no puede asumir el liderazgo en los momentos malos. «Tienen que ser los veteranos los que dirijan la reacción», aducen los profesionales de Valdebebas. Postura que no impide la entrada en el once de dos o tres hombres que lo merecen. El francés no ha creído hasta ahora en el plan B ni en los cambios. Las sustituciones en pleno partido las hace tarde, cuando aportar algo es imposible. Y el Madrid necesita un cambio.