| Vídeo: el antimadridismo

Real Madrid¿Por qué hay tanto antimadridismo?

El partido contra la Juventus ha provocado un rebrote del segundo equipo con más aficionados de España

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El pasado viernes, Zidane sorprendió a todos quejándose amargamente por la ola antimadridista desatada tras la agónica y polémica clasificación del Real Madrid para semifinales de la Champions: «La gente es libre de opinar si hay penalti o no, pero de ahí a hablar de robo, me indigna. Molestamos a mucha gente y eso no lo podemos cambiar, pero yo voy a defender a mi equipo siempre. Y mi equipo mereció pasar. Está claro que hay antimadridismo».

Pocas veces el técnico francés tuerce el colmillo en una de su más de cientas comparecencias públicas que tiene a lo largo del año. Si algo es Zidane, es una persona humilde, prudente, educada y sensata. Y lo fue también el viernes, pero vio necesario detener una marea que amenazaba con llevarse horas y horas de trabajo de él y de su cuerpo técnico. Y por ahí, con el pan que da de comer, no se juega.

El antimadridismo, el segundo equipo con más aficionados de España, es más viejo que el mecanismo de un reloj. A una gran mayoría de seguidores que no comulgan con el Real Madrid, les pone más una derrota del equipo merengue que un triunfo de su equipo. Y lo ocurrido estos días no es nuevo. Cuando un club de fútbol gana y gana y vuelve a ganar, como le ha ocurrido al conjunto blanco en sus 116 años de historia, genera tanto amor como odio. Porque España es un país sin medias tintas, con la envidia como bandera nacional. Los que son del Real Madrid, presumen de un club que ha sido capaz de ganar 12 Copas de Europa y 33 Ligas, entre otros muchos títulos. Los que no son del Real Madrid, ven en esa entidad una molestia, una mentira apoyada en favores externos eternos que han hecho posible tan lustroso palmarés, en lugar de visionar un modelo de éxito que en cualquier otro país sería venerado y respetado. Pero ese es el precio de ser el número uno, y esto es España, un país se consumen tantos botellines como vasos de bilis. Un modus operandi acrecentado hoy con la existencia de Twitter, Instagram y otras muchas más redes sociales que han creado la sociedad española más irascible, enfrentada y vacía de valores de la historia de nuestro país.

El Real Madrid está en su derecho de querellarse contra cualquier persona física o medio que crea que ha manchado su imagen o está falseando la realidad de los acontecimientos, pero su grandeza también reside en saber darle importancia a lo que de verdad la tiene. Nunca va a hacer cambiar de opinión a esa gente que se mueve por la vida desayunando, comiendo y cenando odio por lo blanco. Y tiene en su día a día argumentos y razones de sobra para ensalzar sus gestas y cuidar a sus hinchas, que son los que realmente deberían ocupar sus pensamiento. Perderse en otras cuitas no parece el camino más adecuado. Es gastar energía de manera innecesaria porque al final, si se piensa fríamente, el antimadridismo también acaba por ser bueno. Embellece y pone más guapo el escudo del mejor club del mundo.