Real MadridLa suplencia regenera a Bale y Benzema

Ya no son intocables y han reaccionado con goles y un novedoso trabajo en defensa que antes no hacían; han cambiado de actitud

Actualizado:

Son otros, distintos. Ahora gusta su sacrifico en el aficionado de Real Madrid. Se les acabó la titularidad fija y han cambiado en la manera de abordar los partidos. Bale y Benzema han compartido desde hace cinco años el privilegio de ser los compañeros de Cristiano en ataque, hasta que la falta de rendimiento les llevó paulatinamente al ostracismo del banquillo ante la necesidad imperiosa de Zidane de ganar la Champions, la única competición que puede obtener el club. Lucas e Isco han sido el ejemplo de ambos veteranos. El gallego corre hasta la extenuación y el malacitano aprendió a presionar hace tiempo dato superlativo para ser titular. La calidad de Asensio es el tercer argumento que les ha quitado el sitio en la alineación del campeón de Europa. Los tres jóvenes les han robado la posición. Ahora, Bale y Benzema han reaccionado.

Las charlas de Zidane: a Benzema le apoyó para salir de su pozo rematador; a Bale le pidió un cambio de actitud y respetar a quienes juegan

La cuestión que se pregunta el madridismo es por qué no corrían antes en defensa como lo hacen ahora. Se sabe que a los talentos les cuesta exprimirse físicamente, pero el galés y el francés han escuchado durante varias temporadas que el Real Madrid necesitaba un cuarto centrocampista para equilibrar los sistemas 4-4-2 de los rivales. Se les pedía realizar el trabajo de presión para mantenerse en el once. Zidane sujetó su titularidad durante muchos meses, hasta que las urgencias acabaron por sentar en el banquillo primero a Bale y después a Benzema. Ha sido un duro correctivo que les ha hecho despertar.

La entrada decisiva de Asensio y Lucas en el minuto 79 del primer partido frente al PSG, en febrero, fue el principio del fin para los dos intocables. El mallorquín resolvió el encuentro con dos asistencias que significaron el 3-1. Desde entonces, los dos internacionales españoles han sido constantes en las alineaciones de Zidane. Bale y Benzema tenían que cambiar el chip para recuperar el sitio perdido.

El técnico les ha utilizado en varias ocasiones como moneda de cambio entre ambos. Bale y Benzema han compartido la misma plaza en el once como compañeros de Ronaldo. Unas veces era titular Benzema y otras, Bale. La diferencia es que desde que pasaron a la reserva «han aprovechado sus oportunidades» para demostrar que ellos también pueden hacer el trabajo defensivo sin balón. Lo reconoce el «staff» técnico. Los dos veteranos han visto las orejas al lobo y se han puesto firmes. Llega tarde ese esfuerzo extraordinario, «pero mejor tarde que nunca», señala un profesional del club.

Zidane los ha recuperado la causa y vuelve a tener a cinco hombres reales para dos posiciones, el cuarto centrocampista y el punta que acompaña a Cristiano: Isco, Asensio, Lucas, Bale y Benzema

Olvidado del gol, Karim recuperó la esencia de rematador con las dos dianas que selló frente al Bayern el martes. Fue una prueba de concentración máxima presionar al guardameta alemán hasta hacerle fallar gravemente. Esa labor no la ejecutaba antes. Todo el equipo le abrazó ante un público, el del Bernabéu, que siempre fue contrario al delantero francés y que en esta ocasión lo elevó a los altares.

Problema bendito para Zidane

Cinco días después, el «nueve» realizó otro buen partido ante el Barcelona en el Camp Nou, un sitio donde siempre rinde. Cristiano remató bajo palos su balón de gol. Era el premio a una evidente ansia por ganarse de nuevo su lugar en el once. Zidane habló constantemente con él durante estos meses para ayudarle psicológicamente y recuperar su esencia goleadora. Lleva once dianas esta temporada, son pocas, pero el entrenador necesita ahora que sea decisivo.

La historia de Bale es diferente. Desde que no fue titular frente al PSG en el Bernabéu mostró una falta de actitud preocupante que todo el planeta Champions confirmó con su pasividad biológica en Turín cuando Ronaldo anotó su gol de chilena. El cuerpo técnico habló abiertamente con el británico y le dejó claro que tenía que cambiar su forma de actuar y ser positivo. Debía respetar a los compañeros que juegan y darlo todo cuando saltara al campo. Ante el Bayern ya lo hizo. Y en el Camp Nou realizó un gran partido tanto en el capítulo destructivo, al borde de la expulsión, como ofensivo, firmado con un gran gol, el decimosexto de esta campaña.

Ahora, los dos han puesto las cosas más difíciles a Zidane. Aspiran a ser titulares en la final de Kiev. El entrenador los ha recuperado para la causa.