Real MadridRamos pide una autocrítica general

El Real Madrid vuelve hoy al trabajo y los capitanes esperan un «mea culpa» de todos

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La nieve cubrió de blanco la casa blanca. El césped del Bernabéu y los campos de la ciudad deportiva de Valdebebas eran un cúmulo de hielo y Zinedine Zidane suspendió el entrenamiento porque el trabajo de pretemporada que deseaba acometer, con series de velocidad de 400 y 200 metros, se hacía imposible y peligroso con el hielo incrustado en la hierba. El técnico dirige la última semana del «planning» físico especial, con vistas al enfrentamiento con el PSG, que busca mejorar la rapidez del grupo y esa labor se llevará a cabo en los próximos tres días. Zidane y sus futbolistas dejaron para hoy el análisis profundo de lo que le sucede al Real Madrid.

Sinceridad: varios jugadores contactaron por las redes sociales y se pidieron perdón por los errores y las reacciones

El responsable de la plantilla pedirá y dará explicaciones al grupo por no ejecutar «cosas que habíamos trabajado», como la intensidad, la presión y la concentración para marcar a los rivales uno a uno en las situaciones sin balón, especialmente cuando se defiende una victoria. Y los capitanes, Ramos, Marcelo, Cristiano Ronaldo y Benzema, hablarán con la plantilla para que cada jugador haga autocrítica y exponga los problemas que observa en el equipo y reconozca los fallos que comete. El primer capitán, Ramos, está enojado por la pérdida de papeles y de sitio de muchos de sus compañeros en el aspecto defensivo. Reflexiona que ya está bien de tener que salir ante la prensa, como primera cabeza del plantel, para justificar siempre los mismos problemas, unos errores que han obligado al sevillano y a Marcelo demasiadas veces a dar la cara con el fin de explicar «lo inexplicable».

Siempre los mismos fallos

El capitán opina que es hora de hablar menos ante los medios y de hacer más en el campo. Es el mensaje que lanzará hoy a sus compañeros. La clave de situación es por qué caen reiteradamente en los mismos defectos. La carencia de presión defensiva comienza en la delantera y se extiende como un contaminante al centro del campo. Solo Casemiro y la retaguardia muerden. Modric también ayuda. El resto no quiere o quiere y no puede.

El hecho de ver cómo Keylor es casi siempre el mejor del equipo es para mirárselo; eso era normal cuando el costarricense militaba en el Levante, no puede serlo en el Real Madrid

La desesperación que Ramos y Marcelo delataron en el campo del Levante ha generado un debate interno que Zidane y sus hombres deben abordar en el vestuario. El mensaje era, es, franco: no podemos seguir así. Eso es lo que los capitanes desean escuchar: sinceridad.

«Betancort y Arasquistaín nunca fueron los mejores, lo eran Amancio y Gento, porque nuestro fuerte era la calidad en el ataque», señala un gran jugador madridista de los años sesenta, compañero de todos ellos

Varios futbolistas ya ofrecieron ayer su «mea culpa». Dialogaron por medio de las redes sociales y expresaron los fallos protagonizados por ellos y por el equipo. Buscaban limar asperezas surgidas en el desconcierto vivido en el Ciutat de Valencia. Algunos pidieron perdón por no ayudar en ciertas jugadas o por reaccionar con desaire ante la anarquía sufrida con el segundo empate del Levante. No están acostumbrados a soportar tanta decepción y menos a tropezar en la misma piedra.

El balance es incuestionable en la Liga: once victorias y diez partidos sin ganar, con seis empates y cuatro derrotas. El campeón vigente se ha dejado en el camino 24 puntos en 21 jornadas, en las que ha recibido 21 goles y ha anotado 45. Sale a gol en contra por encuentro. Demasiado para aspirar a algo. El hecho de ver cómo Keylor es casi siempre el mejor del equipo pone en la diana a muchos futbolistas. Navas era siempre el mejor en el Levante, no puede serlo en el campeón de Europa. Es para mirárselo, decía ayer una gran figura madridista de los años sesenta: «Betancort y Araquistaín nunca fueron los mejores, lo eran Amancio, Velázquez y Gento».