Keylor Navas, en el momento de detener el penalti
Keylor Navas, en el momento de detener el penalti - Reuters
Celta-Real Madrid

Keylor enseña los guantes a Kepa

Defendido por Zidane, detuvo un penalti y se resarció de su salida precipitada en el 1-0

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Keylor está harto de escuchar los nombres de Kepa, De Gea y Courtois. El último capítulo de esa presión constante que soporta dentro y fuera del campo es la llegada del guardameta vasco. El costarricense quería constar en el césped y lo hizo. Tras fallar en el 1-0 marcado por Wass, al salir precipitadamente para cubrir el disparo tras un error general de la defensa madridista, el portero de Zidane respondió con un espléndida parada en el lanzamiento de penalti de Aspas.

El cancerbero titular del Real Madrid se siente arropado por Zidane, por Ramos, capitán, y por toda la plantilla. El entrenador expuso con nitidez que no necesita a Kepa porque quiere defender la calidad de los hombres que durante los dos últimos años le han otorgado ocho títulos. Es la misma postura que tienen todos los futbolistas. Y el Real Madrid ha dejado claro que si Kepa viene no es por una necesidad actual, sino para ejecutar un fichaje de futuro en una situación contractual beneficiosa.

Keylor no pudo evitar que el Celta consiguiera posteriormente el 2-2 en un cabezazo ante el que estaba vendido, en otro desajuste defensivo de los visitantes.

Navas ha manifestado desde hace un año que no se marchará del Real Madrid venga quien venga. Ha concretado que luchará por la titularidad con quien sea. Si viene Kepa en este mercado de invierno, el costarricense mantendrá el puesto inicialmente, porque Zidane confía en él. Si Kepa u otro arquero llegan en julio, está dispuesto a pelear por formar el once. Tiene contrato hasta junio de 2020 y quiere cumplirlo.

Estuvo muy bien Isco, cuyo fútbol no obtuvo el premio de la victoria. Zidane se la jugó en el último clásico con la suplencia del malagueño, en beneficio del marcaje al hombre de Kovacic sobre Messi, y la estrategia no salió bien. Anoche, el entrenador recuperó al malacitano y el Real Madrid regresó a la normalidad de su estilo.

Isco fue el director del partido. Con independencia del resultado final, a remolque de la ruleta rusa que definió el encuentro en el segundo tiempo, el andaluz dio el segundo gol madridista a Bale en un pase medido, tuvo el balón más que nadie, dio pases en ataque por la derecha y por la izquierda, salió a recibir el balón de los pies de Casemiro, Modric y Kroos, quiso estar en todos los lados y lo estuvo. Brilló y el resultado le dejó apagado.