Real MadridNi Kepa ni Courtois, el fichaje es Keylor

Navas vuelve a ser el cancerbero milagroso que necesita un grande como el Real Madrid, que juega siempre al ataque con riesgo total

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Debería haber jugado también la Copa frente al Leganés. El comentario brotaba en Mestalla (con los Ultras Sur admitidos por el Valencia) junto al brote verde del Real Madrid ganador. El madridismo exigía la titularidad absoluta de Keylor. En Mestalla hizo dos paradones que evitaron sendos empates del Valencia. «Salvador», le definió Zidane, cuya sonrisa desvela el renacimiento de la fe de sus hombres en ellos mismos. La ausencia de Navas se ha notado demasiado cuando el equipo blanco tuvo que abordar partidos importantes sin el costarricense, por culpa de su lesión. Siempre quiso ser el guardameta del milagro que necesita todo equipo grande que juega al ataque y las dos bajas que sufrió al principio de las dos últimas temporadas cortaron su regularidad y le hicieron perder una forma que recuperó con dificultad, pues tuvo que adquirirla en los partidos, hasta volver a ser el de antes.

No piensa irse: escucha que puede venir De Gea u otro meta y ya no le afecta. Quiere quedarse y competir

Navas «ha vuelto» en plena lucha de su equipo por superar la crisis. Desea que le consideren «el talismán» de la recuperación.

Contrato hasta 2020: renovó en 2015 por cinco años con una ficha cercana a los cuatro millones de euros

Cuando firmó por el Real Madrid en 2014, procedente del Levante, escuchaba que era un cancerbero de equipo pequeño, que realiza muchas paradas en un partido, mientras el Real Madrid requiere un meta que solo pare un balón, la jugada que permitirá la victoria. Keylor contestó: «Sé el portero que quiere el Real Madrid y voy a ser ese portero». Navas lo consiguió.

Ha sufrido 22 goles en contra en 23 partidos. En Liga el balance es de 13 jornadas disputadas y 13 tantos recibidos. En Champions se repite el promedio: cuatro encuentros, cuatro dianas en contra

Las constantes insinuaciones de búsqueda de otro cancerbero no afectó su seguridad. El 31 de agosto de 2015 estuvo a punto de ser intercambiado por De Gea, pero el retraso de la burocracia dejó a cada uno en su casa. El madridista vio mejorados los emolumentos de su contrato, extensivo hasta 2020, para apuntalarse en la titularidad hasta hoy.

Defendido por la plantilla

Los altibajos fueron producto de sus dos lesiones y el periodo de recuperación, en los otoños de 2016 y 2017. La plantilla, con Ramos al frente, su primer valedor en el vestuario, ha subrayado la fuerza mental del costarricense, que rindió de manera destacada a pesar de ser cuestionado periódicamente por la posible llegada de Courtois, de David de Gea y de Kepa, el último episodio de ese frente abierto que es la portería del Real Madrid.

Zidane le ha defendido a ultranza, de acuerdo con la posición del plantel: si hemos ganado ocho títulos todos nosotros juntos, con Keylor en la puerta, no hay razón para fichajes.

Olvidada la opción Kepa, el «arquero» del Real Madrid, como se le denomina en América, sabe que la entidad busca un guardameta de futuro. Keylor cumplió 31 años el 15 de diciembre. De Gea es la elección eterna de la casa. Florentino Pérez nunca olvida a un futbolista que desea venir al club blanco y atacará el objetivo en julio. El centroamericano lo tiene asumido y manifiesta que no se marchará del Real Madrid. Es madridista desde niño. Quiere quedarse y competir por el puesto, venga quien venga.