Elecciones en la FEF

El jueves se vota la división del fútbol español

Los 139 asambleístas eligen el jueves al sucesor de Villar con posturas enfrentadas

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Son las elecciones del fútbol español más extrañas de la historia. Miden sus fuerzas Juan Luis Larrea y Luis Rubiales, dos hombres que han estado cerca de Ángel Villar durante lustros y que ahora son adversarios con el fin de presidir la Federación Española tras la caída del imperio de Villar, que duró treinta años, desde 1988 hasta 2017.

Son unos comicios impredecibles que han dividido al fútbol español con posiciones muy distanciadas desde que el anterior dirigente fue derrocado, inmerso en la operación Soule.

Una guerra sin cuartel: Larrea: «Tuve 70 avales y he hablado con otros votantes». Rubiales afirma que ganará con suma claridad

Luis Rubiales era el candidato seleccionado por Villar para su futura sucesión, hasta que el encarcelamiento del expresidente provocó un cambio de timón del aún presidente de la AFE, quien apoyó al Consejo Superior de Deportes cuando propuso la necesidad del cambio de presidente, dada la situación judicial del vizcaíno.

Juan Larrea, ante ABC: «¿A que le ha dicho la candidatura de Rubiales que ganará por mucha diferencia, por dos decenas de votos? Es una táctica muy negativa. Rubiales debe saber espeta a los rivales»

Rubiales dio un paso adelante en sus aspiraciones y manifestó que presentaría una moción de censura contra Villar, «según la hoja de ruta marcada por Lete y el CSD», para que la Asamblea del Fútbol Español, compuesta por 140 personas, diera paso a unos comicios que eligirían al nuevo responsable de la Federación.

La candidatura de Rubiales: «Larrea ha plegado a la Federación ante Tebas, van juntos en favor de un monopolio, defienden un cúmulo de intereses»

El exfubolista parecía que sería el único candidato, así llegó a creerse, pero su actuación molestó sobremanera a otros hombres del fútbol que durante décadas han apoyado a Villar, que consideraron «un traidor» al hoy exdirigente de la AFE por «abandonar al todavía presidente, que aún no podía haberse defendido ante la Justicia». De ese enfado surgió una candidatura opositora a los intereses de Rubiales. El elegido para encabezar este grupo fue Juan Luis Larrea, presidente de la Federación Guipuzcoana desde 1987 y tesorero de la Federación Española desde que Villar la dirigió.

«¿A que dice que gana con claridad»

Esta sucesión de hechos explica con claridad que las elecciones del próximo jueves, que se celebrarán en el salón Luis Aragonés de la Ciudad del Fútbol en Las Rozas, son una batalla entre dos frentes que, junto a sus diferentes programas, encarnan sobre todo una oposición sanguínea, química, biológica, personal, afectiva.

Acudirán a las urnas 138 personas, pues el voto del presidente está vacante y el jugador Iago Aspas ha expuesto que no apoyará a nadie. Juan Luis Larrea fue avalado en la presentación de la candidatura por setenta personas, apoyo que ahora mismo le daría la victoria si se mantuviera incólume. El guipuzcoano expuso a ABC en qué ha consistido su trabajo en los meses previos a la hora de la verdad: «Confío en esos setenta avales a la hora de las elecciones y lo que he hecho es dialogar con los votantes que no tenían la decisión tomada».

Su rival, Rubiales «ha realizado miles de kilómetros en coche por toda España» para ganarse el voto de los presidentes de Territoriales, del fútbol modesto en general y del fútbol sala en particular. «Ha dialogado con más de cien asambleístas», afirman los hombres que han viajado con el canario por toda España. Profesionales que lanzan un mensaje. «Vamos a ganar con claridad, por dos decenas de votos de diferencia».

Esta afirmación de Rubiales no ha gustado nada a Juan Luis Larrea. La conversación de ABC con el extesorero de la Federación comenzó con estas palabras del guipuzcoano: «¿A que la otra candidatura le ha dicho que va a ganar las elecciones con mucha claridad, por veinte votos de diferencia? Eso es una táctica electoral muy negativa, que solo menosprecia al contrincante. Luis Rubiales debería saber respetar a los demás».

Una docena de «duplicados»

En este ambiente irreconciliable se dirime el fútbol español, que demuestra su partición gane quien gane. En la única verdad que los dos candidatos coinciden es que hay una docena de personas que han prometido el voto a los dos aspirantes.

Se enfrentan dos conceptos de dirigir el fútbol. Juan Luis Larrea ha roto con el cerrojo exterior que Villar se puso en la cabeza: «He dialogado desde el primer momento con el CSD y con la Liga para mantener los puentes abiertos y estar siempre al lado del Estado, que es donde debemos estar. Mantenemos una buena sintonía con la Liga y hemos dialogao con FIFA y UEFA para volver a la normalidad. Cambiaremos el formato de la Copa. Mejoraremos las cosas que necesitan ».

La candidatura de Luis Rubiales pretende un cambio general: «Queremos modernizar el fútbol español, democratizarlo. Cambiaremos el arbitraje. No seguirá Sánchez Arminio. Apoyaremos el ascenso de la mujer y del fútbol femenino en el fútbol. Y luchamos contra el monopolio del fútbol que representan Larrea y Tebas, porque Larrea ha sometido a la Federación a los designios de Tebas y la Liga».