Bayern-Real MadridEl estado de Cristiano frente al fútbol aéreo de Heynckes

A favor del Madrid juegan su saber hacer y su banquillo; a favor del Bayern, el ataque Lewandowski-Robben y el deseo de revancha de James y Vidal

Actualizado:

La historia se repite y los sorteos de la Champions alimentan de literatura la falsa boutade de las bolas frías y calientes porque son tan caprichosos que ya hasta Florentino Pérez augura el resultado del bombo con una semana de antelación, cuando aún no han puesto ni las papeletas en las cuatro bolas del bombo. «Nos toca el Bayern». Bingo. Real Madrid y Bayern vuelven a verse las caras en una eliminatoria de la Copa de Europa. Y Ramos, decisivo en 2014, estará presente.

Ambos clubes nunca se han enfrentado en una final, pero vivirán su duodécimo duelo a doble partido en el torneo más importante del mundo, confrontación a la que debemos añadir los dos encuentros de la liguilla 1999-2000, ganados por los alemanes, aunque al final el título fue para el Real Madrid. Cosas de las fases previas.

Su experiencia y su estado de forma: El Madrid sabe rendir a estas alturas de la Champions y se prepara físicamente para llegar bien al momento decisivo de la temporada.

La otra semifinal también reedita viejas cuentas. El Liverpool ganó a la Roma la final de 1984 en el Olímpico romano. Era la primera vez que un club perdía la Copa de Europa en su campo. Para la leyenda quedaron dos hechos inolvidables. El primero, el baile de Grobbelaar, el guardameta de los «reds», que detuvo dos penaltis en la serie decisiva, tras el 1-1 de los 120 minutos de partido, y desconcertó a los jugadores locales con un baile previo a cada lanzamiento. El segundo hecho fue grave: el árbitro, el sueco Fredriksson, denunció ante la UEFA días antes del encuentro una oferta multimillonaria para que la Roma conquistara su primer título continental.

Cristiano se prepara para rendir ahora: Zidane le ha convencido para comenzar las temporadas como un diésel y acabarlas a todo gas. Ronaldo suma ya 41 goles, uno más que en todo el curso pasado. Y es el alma y el arma del Real Madrid.

Doce títulos frente a cinco veremos en la contienda entre el Real Madrid y el Bayern, que se ha convertido en el derbi de Europa y en el clásico del siglo XXI. Será la octava eliminatoria que protagonizarán ambos clubes desde el año 2001. En el siglo XX mantuvieron otros cuatro choques de ida y vuelta.

Zidane ganó en 2002 y 2004

Realmente fueron choques, no solo fútbol, porque el primer envite, vivido en las semifinales de 1976, se definió por unos incidentes que marcaron para siempre una rivalidad que ha crecido paulatinamente hasta transformar esta guerra en el derbi de andar por casa. En aquel estreno, en el Bernabéu, hace 42 años, un forofo saltó al césped al final del partido (1-1) y agredió al árbitro austríaco Linemayer. El coliseo madridista fue clausurado por dos encuentros. En la visita a Múnich, los alemanes vencieron por 2-0.

Lucas, Asensio, Theo, Kovacic, hay plantilla. El campeón esgrime la mejor plantilla para hacer reparto de esfuerzos y renovar energías entre los cuatro semifinalistas. Los jóvenes están en forma y llegan ansiosos por jugar más.

Comenzó así un historial que el Real Madrid ha rotado a su favor en este siglo. Zidane lideró en el campo al conjunto que eliminó al Bayern en 2002, preludio de la Novena, y en 2004. La última vez que los germanos pudieron con los blancos fue en 2012, en los famosos penaltis fallados por Ramos, Kaká y Cristiano en Chamartín. Desde entonces, el ganador de doce Copas de Europa ha superado al cuadro bávaro en dos ocasiones, frente a Guardiola en 2014, camino de la Décima, y ante Ancelotti el año pasado, rumbo a la Duodécima.

Peligroso: El fútbol aéreo, clásico de Heynckes. El alemán nos conoce bien. La debilidad del Madrid son los centros cruzados por alto (Mandzukic, dos goles con la Juventus). Jupp lo explotará.

Esa última confrontación dejó revanchas pendientes y otras que han renacido ahora. Arturo Vidal, expulsado en el Bernabéu, le tiene muchas ganas al conjunto español. Y James, cedido al Bayern, anticipo de su traspaso definitivo, tiene un ansia especial por hablar en el campo.

Otro peligro: El deseo de revancha de James Rodríguez. El colombiano juega bien en el Bayern y tiene ganas de demostrar su nivel frente al Real Madrid. No hay mayor provocación que la revancha.

Enfrente, el Real Madrid no piensa en «vendettas», sino en hacer más historia con la consecución de su tercera Liga de Campeones consecutiva. Kroos ya devolvió cuentas con el triunfo de la ediciónanterior.

Heynckes y Kroos

El centrocampista alemán se medirá a Heynckes, el técnico que no confiaba en él y que provocó su deseo de no renovar y de esperar doce meses para marcharse al Real Madrid en 2014. Cuando Guardiola llegó al Bayern en 2013, Kroos seguía, pero tenía apalabrado su traspaso por 25 millones un año después. Así fue.

El tercer peligro: La calidad de Robben, Vidal y Lewandowski. El ataque es su mejor línea. Lewandowski es un peligro. Robben abre pasillos. Y el tanque Arturo Vidal desea resarcirse de la expulsión

En el almanaque de situaciones extrañas consta que Heynckes ha ganado una Champions como entrenador en cada club, en 1998 y en 2013. El preparador quiere romper el mal fario abierto por Ancelotti, también exentrenador madridista, que cayó ante los blancos como responsable del club bávaro. No quiere aumentar esa lista.

Las sospechas sobre las bolas calientes las animan los propios clubes. La Roma anunció en su web su enfrentamiento con el Liverpool horas antes del sorteo. Después quitó ese anuncio de compra de entradas en su red social, pero los seguidores ya lo habían visto. Shevchenko, luego, sacó las bolas en Nyon y confirmó que no hubo error, que la web tenía razón. Salah, traspasado de la Roma al Liverpool en julio por 50 millones, es la atracción de la eliminatoria. Para él también será un derbi de andar por casa. Como lo es para Heynckes, Kroos y Robben y James.