Marc Márquez, preparado para el «día más importante del año»
Marc Márquez, preparado para el «día más importante del año» - ROBER SOLSONA

MotoGP | GP ValenciaMárquez-Dovizioso, el duelo final

El español, que parte de la «pole», tiene casi todo a favor para ser campeón, pero gestionará el riesgo ante un italiano que no se rendirá

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Se espera buena temperatura, sol y cielo despejado. Día perfecto para la batalla final del Mundial de MotoGP. Hay lleno absoluto en Cheste, con 110.000 entradas vendidas desde septiembre. No es para menos. Marc Márquez lucha por su cuarto título de la máxima categoría. Andrea Dovizioso, por el primero. Pinta de cara para el español, que sale desde la «pole», pero no se fía. Algo más gris fue el sábado del italiano, noveno en parrilla, pero no se rendirá sin luchar hasta el último aliento.

Una diferencia de 21 puntos

Es la renta que tiene Márquez sobre Dovizioso. El italiano está obligado a ganar y aún así, el español sería campeón con quedar undécimo. Como dijo el de Ducati: «Me daría rabia perder el Mundial después de ganar siete carreras, pero no cambiaría nada de este año. Marc tiene más presión que yo porque solo él puede perder el título, y todos sabemos cómo piensa, y si se ve capaz de ir un poco más allá, no se conforma, eso le puede llevar a cometer un error». «Este campeonato lo puedo perder yo y lo puede ganar él. Pero él tiene más presión porque hay otros pilotos con mejor ritmo», contraatacó Márquez. De ahí que la estrategia de carrera dependa del otro. El español no quiere perder su estilo: «No saldré pensando en quedar décimo». Pero también quiere gestionar los riesgos: «Serán difíciles las primeras vueltas. Tengo que estar calmado y concentrado. Será la clave».

«Pole» de Márquez

Es una primera batalla moral que ha ganado Márquez. Por salir desde la primera posición y para evitar sustos indeseados. Ya en la segunda curva se forma un embudo que puede generar situaciones de tensión que ni el español ni el italiano quieren. «Salir primero era más importante que la carrera. No dependo de nadie», afirmó el de Honda, que logró la «pole» fiel a sí mismo. Tanto, que firmó el mejor registro y su caída número 27. Un susto más que no le dio tiempo a cicatrizar porque no pudo pasar de nuevo para borrar el recuerdo. Es su octava «pole» de 2017, la 45 en MotoGP. Pero tiene de compañeros en la primera línea a dos pilotos peleones: Johann Zarco y Andrea Iannone, que piensan que irá con más precaución que nunca. «Buff, nosotros tres en primera línea, peligro», bromeó Márquez. Dovizioso solo logró ser noveno, pero advierte: «En ritmo no estamos tan lejos».

El mayor temor: las caídas

Si resbala Dovizioso, el título será automáticamente de Márquez. Una caída de este no supondría casi nada, el italiano debe vencer de todas formas. Pero el de Cervera no quiere ganar así, por los suelos. En un curso que ha sumado 27 tropiezos, quiere celebrarlo de pie. Ayer firmó su última caída, aunque más significativa fue la del viernes. En la curva 2, donde, cosas del destino, Valentino Rossi perdió el Mundial en 2006 en una situación parecida a la que vive hoy. Pero no pensó en ello: «Yo solo me acuerdo de lo bueno, de 2010 y 2013, donde fui campeón aquí, no en lo malo. Si sales a no caer, te caes».

Los datos de Cheste

A Dovizioso solo le vale ganar, aunque las estadísticas, sin que sirvan más que para los libros de historia, indican que el Gran Premio de Valencia no se le da muy bien. En sus diez años en MotoGP, su mejor posición fue el tercer puesto de 2011; el peor, noveno en 2013. En general, Cheste no es un buen circuito para las Ducati, que solo cuentan con dos victorias desde que se inauguró en 1999: en 2008 ganó Casey Stoner; y en 2006, Troy Bayliss. A Márquez, por el contrario, le gusta que el trazado valenciano tenga más curvas a la izquierda. Se le da bien ese giro gracias a su entrenamiento de motocross. El español no se ha bajado del podio desde que ascendiera a la máxima categoría: tercero en 2013, campeón en 2014 y segundo en 2015 y 2016.

Ganador contra undécimo

Desde su estreno en MotoGP en 2013, Márquez ha participado en 89 grandes premios. Solo ha quedado por detrás del undécimo puesto en 16 ocasiones: tres en este curso (dos por caída, uno por rotura de motor); dos en 2016 (Francia, 13, Australia caída); seis en 2015 (caídas en Argentina, Italia, Cataluña, Gran Bretaña, Aragón y Malasia); tres en 2014 (San Marino, 15, Aragón, 13, Australia caída); y dos en 2013 (caídas en Italia y Australia). Dovizioso, obligado a ganar, solo ha logrado ocho triunfos en su carrera, seis esta campaña, en 177 grandes premios disputados en la categoría reina.

Los aliados

No corren solos. El resto de la parrilla también tendrá su papel en el último duelo del año. Por lógica, Jorge Lorenzo ayudará a Dovizioso, como ya lo hizo en Malasia dejándolo pasar. También los demás pilotos del entorno Ducati: Danilo Petrucci, Héctor Barberá, Karel Abraham, Álvaro Bautista, Scott Redding, Michele Pirro o Loris Baz. No todos tienen la velocidad para estar en los puestos de cabeza y permitirle el paso al candidato al título, pero sí pueden ser un problema para Márquez si este queda atrapado en el pelotón. También pueden estorbar sus pasos Zarco y Iannone. El español cuenta con pocos apoyos esta vez. Solo Dani Pedrosa está en condiciones de jugar un rol relevante en la partida, pues tiene ritmo como para lograr una victoria que coronara a su compañero de garaje. Ya ganó en Cheste en 2007, 2009 y 2012. También colaborarían los otros Honda: Cal Crutchlow, Jack Miller y Tito Rabat. En principio, Maverick Viñales y Rossi tienen los suficientes problemas en Yamaha como para tomar partido. Pero también quieren terminar con un buen sabor un año gris, y siempre pueden aparecer viejas rencillas. «Hoy es el día más importante del año», sentenció el español. El duelo final: Márquez-Dovizioso.