Las gradas se llenan para ver cada día en el Santa María Club el mejor polo internacional. - Antonio Vázquez
POLO

Santa María, madre del polo

El mejor polo se puede disfrutar en España y sin salir de la provincia de Cádiz

CádizActualizado:

En ocasiones, los mayores tesoros se encuentran al alcance de la mano y aún así son los más difíciles de descubrir. En la provincia de Cádiz se puede disfrutar cada verano de una competición deportiva con el máximo prestigio internacional. El Torneo Internacional de Polo reúne cada verano a los mejores jugadores del mundo para luchar por las copas de Bronce, Plata y Oro en los distintos hándicaps.

¿Y dónde? Pues en Sotogrande, la urbanización de San Roque que linda con la tierra malagueña, en plena Costa del Sol. Un lugar exclusivo, que no excluyente, y que ofrece durante estas semanas un campeonato de polo de máximo nivel y con entrada libre y gratuita.

Un campeonato de polo de máximo nivel y con entrada libre y gratuita en el Santa María Club de Sotogrande

De ahí que cada jornada las instalaciones bullan de actividad.La catedral nacional de este deporte, el Santa María Polo Club cuenta con siete campos, cada uno de 270 por 150 metros, que doblan las dimensiones de un terreno de juego futbolístico. Desde principios de año se celebran distintas competiciones y se pone el broche en la temporada estival con la disputa del Torneo Internacional de Polo, que este año celebra su 46ª edición.

Los mejores jugadores de Polo, en Sotogrande

Los mejores jugadores se disputan el cetro del deporte del taco y la bocha. Repartidos entre más de 20 equipos, destacan figuras como Juan Martín Nero, Pablo Mac Donough, Facundo Sola o el nacional Sainz de Vicuña. Estrellas que este año ocupan el lugar del argentino Adolfo Cambiaso, el Messi del polo, quien deslumbrara la temporada pasada en Sotogrande. Dubai, La Indiana, Lechuza Caracas, Ayala Polo Team y Dos Lunas A&G Banca Privada batallan por la Copa de Oro en alto hándicap, con un excelente nivel también en el mediano y bajo hándicap.

Son quienes llevan las riendas en un ejercicio de máxima destreza. Porque no sólo deben plasmar su calidad, manejar sus emociones e intentar superar al contrario. Han de fundirse en uno con su caballo, llegar a tal grado de unión que prácticamente se confundan y hasta acompasen su respiración.

Se trata de un deporte exigente, muy complejo, donde la técnica impera sobre el físico

Ésto representa la gran dificultad de un deporte exigente, muy complejo, donde la técnica impera sobre el físico. «Es como jugar al golf en medio de un terremoto», llegó a decir el actor Sylvester Stallone. La manera más gráfica de definir la sensación desde la óptica de un inexperto.

El polo sigue aún por descubrirse en España, pero se sigue con fruición en Dubai, Gran Bretaña, Estados Unidos, y levanta pasiones en la vehemente Argentina, donde llegan por televisión las imágenes desde Sotogrande. No en vano el gobierno del país latino es uno de los patrocinadores junto a marcas como Maserati, Royal Bliss, Bacardí, Tío Pepe, González Byass, Hola o la misma Junta de Andalucía, entre otros.

Un espectáculo visual y sonoro

Termina el calentamiento en los palenques, donde se aparca el mate para enfundarse las equipaciones mientras los petiseros culminan los preparativos de los caballos.

El sonido del galopar de las yeguas indican que ha comenzado la cita. El narrador Gonzalo Etcheverry le pone voz a la retransmisión mientras se arremolinan los espectadores para presenciar el primer 'chukker'.

Entre los seguidores se entremezclan los acentos y las distintas lenguas, pues británicos y alemanes son asiduos al club gaditano

Seguidores entre los que se entremezclan los acentos, incluso se aprecian distintas lenguas pues el aficionado británico y alemán es asiduo al Santa María Polo Club. Niños y mayores, incluso con sus mascotas, dividen sus miradas entre lo que ocurre sobre el terreno de juego y el área comercial del 'shopping village', además del Gastrogarden y el Afterpolo para finiquitar la jornada.

Este año además cuentan con varias pantallas gigantes para revivir las mejores jugadas. Un público familiar que el verano anterior contó con un invitado de excepción. Su Majestad El Rey Felipe IV asistió desde el palco a la final de la Copa de Oro del torneo en una experiencia que confía en repetir. Su padre, el Rey Emérito Juan Carlos I, no se lo perderá.