Jordi Font, en el centro, durante su final en los Juegos de Turín 2006
Jordi Font, en el centro, durante su final en los Juegos de Turín 2006

Pyeongchang 2018Jordi Font: «Ahorré para comparrme una furgoneta e ir a prepararme a Alemania»

El catalán quedó cuarto en los Juegos de 2006, «empezando de cero», un resultado que Lucas Eguibar, Regino Hernández y Laro Herrero aspiran a mejorar hoy en Pyeongchang

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Donde Lucas Eguibar, Regino Hernández y Laro Herrero pisan hoy en los Juegos de Pyeongchang ya había unas huellas en forma de cuarta plaza. En Turín 2006, Jordi Font puso ese primer mojón: a un paso del podio. Pudo haber sido una proeza mayor, pero una serie de desdichas en forma de pérdida de equipaje y lesiones lo impidieron.

El jueves (DMax, a partir de las 3.00 hora española), España se lanzará al circuito de snowboard cross a por esa medalla que se resiste desde hace 26 años. Eguibar, por resultados acumulados en el año, parte como favorito, pero también Hernández está en plena forma. La dupla fue subcampeona mundial en Sierra Nevada 2017. Un empujón para crecer y ser conscientes de que pueden lograrlo. Con su confianza, y su plata, ha crecido su deporte.

¿Cómo era el snowboard cuando usted empezó?

Todas las etapas son duras cuando empiezas. Los inicios no han sido fáciles, por lesiones y por estructura federativa. Fue empezar a cero. Ahora nos hemos dado cuanta de que la estructura tiene que ser más grande aunque haya pocos aletas. E incorporar un fisioterapeuta.

Siempre se había reclamado un fisio, pero no sé si por un tema de presupuesto o qué. O porque el snow era muy joven y con pocos federados, o porque, no sé, la Casa Real no hace snow. Hay tantos factores... Yo me limitaba a hacer mi trabajo con lo que había.

¿Cómo fueron sus primeros pasos?

Tuve la suerte de dedicarme a esto con una gran pasión. Era un buen esquiador y aparecieron las primeras tablas, me la puse y me interesó aprender. Fui a alguna carrera y vi que no se me daba mal. Me enganché circuito a circuito. La marca Ballantines creó un circuito con premios y eso me motivó. El dinero salía todo de mi trabajo en el negocio familiar. Se hizo una competición y vinieron unos alemanes. Los invité a mi casa en Barcelona, y de ahí me fui con ellos a terminar la temporada.

Trabajaba en casa y me compré una furgoneta para hacer la temporada en Alemania y Austria. Para aprender de ellos porque vi que la calidad y el nivel estaban fuera.

Tenía que llamar yo a la Federación para que me apuntaran a las carreras.

¿Qué recuerda de aquella carrera en Turín 2006?

En Turín 2006 después del segundo día de entrenamiento de pista sufrí una caída y luxación de hombro. No me había salido nunca.

Hicimos un buen trabajo con el fisio y Dani Brotons, el médico, pudimos afrontar la final con unas condiciones más o menos adecuadas. No podíaa tirar del brazo, no podía usarlo en el portillón, pero tenía muy bien estudiada la pista. Y me fui poniendo en los puestos de cabeza en cada curva. Pero también los rivales me estudiaron y había uno que siempre me epunjaba hacia arriba, casi rozando la valla. Quizá pude hacerlo mejor sin la lesión. No sé.

Supongo que avanzar sin una estructura fue difícil. ¿De dónde aprendía?

No había ningún plan de estudios cuando empecé. Cuando salí tuve que formarme para poder tener algo más en el cajón.

También estuvo en Vancouver 2010, y también lesionado. ¿Qué le aportaron a su vida estas experiencias olímpicas?

El deporte me ha aportado mucho. Sigo en la vida marcándome pequeños objetivos para tirar para adelante. No me gusta acomodarme en un sitio. Tengo una relación muy estrecha con algún entrenador que tuve en la época y con mi compañero Ibón Idígoras. Sin duda me ha forjado como persona. Sigo relacionado con el esquí, soy formador de entrenadores.

En unos Juegos Olímpicos se aprende que cada 4 años que el deporte blanco interesa. Cada vez está interesando más gracias a los resultados.

¿Nota que ahora hay más repercusión?

Sí, pero hay que seguir trabajando. Espero que la federación siga trabajando. Sobre todo en crear una estructura de futuro. Si nos comparamos, y nunca son buenas, con Francia, Italia, Austria, Alemania, que tiene una cultura de nieve y con lo que luego ayudan al deportista que ha llevado los colores de su país tanto tiempo... rancia está haciendo una selección nacional y tienes una opción de trabajar en el sistema ferroviario. O puedes ser policía o militar. Y te van formando. Se tiene que llegar a un convenio así para que mucha gente se pueda dedicar a esto con garantías.

Yo estuve vinculado con la Federación desde 1996 hasta 2010, y sales de ahí con una mano delante y otra detrás. Habrá que hacer un trabajo, espero que estén trabajando en ello, en crear una línea de continuidad. Hay muchos federados y muchos clubes, pero no parece estar garantizado el trabajo para el futuro. Hoy por hoy, no dejaría a mi hijo dedicarse al snowboard.

¿Por qué cree que las opciones de medalla en España ha variado del esquí al snowboard?

No sé por qué, puede ser por porcentaje de practicantes. Si hay menos practicantes, hay más probabilidades de que llegues arriba. Este año movistar hace un nuevo circuito. Pero hay que trabajar. Detrás de Eguibar, Hernández o Herrero... no sé qué hay. Lo desconozco. Estoy un poco desconectado en eso.

¿Qué cree que pueden hacer Eguibar, Herrero y Hernández en estos Juegos?

Tengo esperanza de que van a salir a por todas y se van a divertir y las probabilidades.