Yerry Mina celebra un gol con el Palmeiras
Yerry Mina celebra un gol con el Palmeiras - EFE
Fútbol

Yerry Mina, solución al problema central

El Barça confirma el fichaje del colombiano, que llega para suplir la salida de Mascherano

BarcelonaActualizado:

Yerry Mina será presentado hoy como flamante fichaje del Barcelona y pondrá el cierre a la plantilla de Ernesto Valverde después de que el club haya invertido esta temporada 400 millones de euros. El colombiano, que ha costado 11,8 millones de euros y firmará hasta el 30 de junio de 2023, llega para relevar a Javier Mascherano, que aunque llegó como centrocampista se asentó como central ante las carencias de las que siempre ha hecho gala el equipo azulgrana a lo largo de las últimas décadas. El argentino pondrá rumbo a la Superliga china tras el acuerdo alcanzado con el Hebei Fortune. Precisamente este hecho ha precipitado el traspaso de Mina, que debía producirse en junio a cambio de 9 millones de euros. Las prisas y las urgencias nunca son buenas y el Palmeiras se ha visto beneficiado por ello.

Yerry tendrá medio año por delante para demostrar que merece quedarse en la plantilla, algo que no será fácil si atendemos al largo historial de descalabros que atesora el club azulgrana cada vez que ha apostado por un central. Samuel Umtiti es el oasis en el desierto culé. El rendimiento del francés, fichado por Robert Fernández, así como la productividad de los jugadores por los que apostó este verano y que generaron desconfianza (Paulinho y Semedo) conceden crédito al secretario técnico para otorgarle al colombiano el beneficio de la duda.

Los cerca de 12 millones pagados por Mina pueden ser una gran inversión atendiendo a la inflación del mercado y a las cantidades que ha ido pagando el Barcelona por jugadores que han convertido el centro de la zaga en un mal endémico. Pep Guardiola fue el último entrenador que tuvo una zaga nutrida. Carles Puyol, Gerard Piqué y Rafa Márquez fueron capitales en la consecución del triplete. También tenía a Milito y le ficharon a Chigrinski por 25 millones de la época. Marc Muniesa, Marc Bartra y Andreu Fontás llegaban con fuerza desde el filial.

Pero las inversiones empezaron a priorizar los puestos de creación y definición y la zaga fue mermando hasta el punto de que jugadores como Busquets o Alex Song tuvieron que reubicarse. Luis Enrique decidió atajar el problema de raíz y tiró de talonario pero no estuvo acertado con la elección. Llegó Mathieu, que se convirtió en el central mayor de 30 años más caro de la historia ante los 20 millones que el Barça le pagó al Valencia. Con él llegó Thomas Vermaelen, que ha necesitado 4 años de lesiones y cesiones para demostrar su verdadera valía de la mano de Valverde.

Hasta llegar a Yerry Mina, y sin protagonismo de la cantera culé, se intentó sin éxito la contratación de futbolistas contrastados en equipos de primer nivel, como Thiago Silva, David Luiz, Marquinhos o Iñigo Martínez. El colombiano asumirá ahora la plaza de cuarto central. Con Umtiti en la recta final de su recuperación y la querencia de Vermaelen a la enfermería, Mina podría debutar durante las próximas semanas. No obstante, sus 23 años le convierten en una apuesta de futuro y no se descarta cederlo en junio si se considera que aún le falta adaptación al fútbol europeo.

Con Yerry, Valverde gana un defensa potente y goleador, gracias a su estatura (1,95 metros). Apodado «El Obelisco», le gusta sumarse al ataque y, tácticamente, es algo desordenado, aunque genera mucho peligro al tener un buen remate en jugadas de estrategia a balón parado. En 2016 fue nombrado mejor defensor de Brasileirao con el Palmeiras.