La Liga

Un sitio en el vestuario a cambio de petrodólares

La llegada de varios jugadores saudíes a España esconde un jugoso patrocinio impulsado por la Liga, que busca así mejorar sus ingresos audiovisuales

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La página web del Villarreal se colapsó segundos después de que el club anunciara la cesión del saudí Al Dawsari y las redes sociales del Leganés multiplicaron su alcance con el anuncio del fichaje del internacional Yahia Al Shehri. El valor de marca de ambos clubes en el ámbito internacional, sobre todo en el mercado de Oriente Próximo, creció de manera exponencial en solo unos minutos, pero ayer nadie quería hablar al respecto.

Un día después del histórico acuerdo que la Liga firmó el domingo con la Federación de Arabia Saudí y la General Sports Autorithy (GSA) de ese país, por el que hasta nueve jugadores llegarán cedidos al fútbol español hasta el próximo verano, nadie quiere hablar sobre él. El hermetismo es casi total en los clubes implicados, que se niegan a comentar en público un convenio por el que recibirán un jugoso impulso económico a cambio de hacerle un sitio en el vestuario a uno de los futbolistas patrocinados por el gobierno saudí. Incluso la Liga, artífice principal del acuerdo, rehusó ayer hacer declaraciones.

Sí que lo hizo la Asociación de Futbolistas (AFE) que en palabras de su presidente criticó duramente la llegada de estos jugadores al fútbol español a cambio de un puñado de millones. «La Liga está imponiendo un modelo en el que lo único que interesa es el apartado económico. No quiero hablar de la calidad de estos futbolistas, pero creo que los están utilizando como si fueran mercancía. Este sistema en el que el dinero es lo prioritario no es el camino que debemos seguir», reconocía David Aganzo a ABC. El dirigente es uno de los pocos que se atrevió ayer a dar la cara para criticar un acuerdo opaco con el que la Liga busca atraer el interés de Oriente Próximo hacia el fútbol español con el objetivo de aumentar los ingresos futuros por la venta de los derechos audiovisuales del fútbol español en los países de la zona.

Con el mercado chino en manos de la Premier, el objetivo del equipo dirigido por Javier Tebas es acaparar la atención en el mundo árabe, donde los equipos españoles gozan ya de un nivel de interés bastante importante. Para conseguirlo, la Liga ofreció hace unos meses a los clubes del fútbol profesional la posibilidad de integrar en sus vestuarios a un jugador de Arabia Saudí a cambio de un jugoso patrocinio procedente de empresas del país árabe que se concretará en una reunión prevista para el día de hoy. Siete clubes dieron el visto bueno a la operación -Leganés, Villarreal y Levante en Primera, y Numancia, Valladolid, Sporting de Gijón y Rayo Vallecano en Segunda-, cuya única obligación, a priori, es ofrecer unos meses de formación a estos futbolistas internacionales que en su mayoría estarán defendiendo a su selección en el Mundial de Rusia del próximo verano.

Alcanzar a la Premier

Fuentes de la Liga consultadas por este periódico aseguran que los clubes no están obligados a alinear a los futbolistas saudíes, aunque parte de ese patrocinio ligado a cada jugador -que podría llegar hasta los cinco millones en algunos casos- va unido a la actividad que ejerzan sobre el césped. Un «Erasmus» millonario que algunos equipos han aceptado aunque eso suponga sacrificar cierto nivel competitivo dentro de sus plantillas.

La visibilidad que darán estos futbolistas a la Liga en Arabia Saudí aumentará el precio de venta de los derechos audiovisuales en ese país. Un modelo que podría exportarse a otros países de la zona, en un intento de la Liga por multiplicar los ingresos por la venta internacional de de los derechos de TV.

El objetivo de la Liga es acercarse a los 2.300 millones por temporada que ingresa la Premier por ese concepto y para ello es fundamental generar mayor interés en zonas como Oriente Próximo. Es ahí donde se libra una batalla por los aficionados, lo que ha llevado a variar las costumbres del fútbol nacional para adaptarlo a esa globalización. «La llegada de estos jugadores no es el único caso que afecta al fútbol nacional. Los horarios, el fútbol de los lunes, el cierre de puertas al jugador español... todo está llevando al fútbol hacia paisaje en el que parece que lo único que importa es el dinero. Por eso, estamos obligados a recuperar los valores tradicionales que no sacrifican al aficionado ni a los jugadores. Porque con acuerdos así, el futbolista joven que aspirar a jugar en el primer equipo ve cerrada la puerta a su sueño», explica Aganzo, que confía en poder tratar el asunto con la patronal en los próximos días.

Mientras, se espera que el goteo de jugadores saudíes en los equipos españoles se haga oficial en las próximas horas, cuando los «elegidos» aterricen en sus nuevos clubes para ser parte de una aventura apasionante para ellos, pero con un trasfondo opaco.