Piqué, antes del entrenamiento del martes por la mañana en Las Rozas
Piqué, antes del entrenamiento del martes por la mañana en Las Rozas - EFE

Selección españolaCalma tensa en Las Rozas

Con el vestuario harto del tema Piqué, inquieta el recibimiento de mañana jueves en Alicante

Las RozasActualizado:

A las once de la mañana, y despobladas esta vez las gradas de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, más de un jugador suspiró aliviado por la aparente paz que se respiraba, sin pitos ni abucheos, sin pancartas y sin nervios. Era la primera sesión de entrenamiento de un martes de resaca, todavía agitado el vestuario por lo que se vivió el lunes y porque empieza a hartar la polémica y el ruido que genera Gerard Piqué, quien, vaya de antemano, no tiene ahora mismo ninguna intención de renunciar ni de anticipar su marcha de España -ya anunció que lo haría después del Mundial de Rusia de 2018-.

Había ayer, pues, unas cuantas cámaras para coger recursos, los fotógrafos de rigor y redactores que, en los quince minutos abiertos concedidos a la prensa, únicamente se fijaron en las andanzas del azulgrana. Todo es Piqué en esta concentración de la selección española y se habla de él en cualquier rincón, Piqué por aquí y Piqué por allá, imposible eludir el tema por mucho que desde el departamento de comunicación emplacen a hablar de fútbol y de los encuentros ante Albania e Israel con los que se debería cerrar la clasificación para ese Mundial. Falta por saber si ese mismo mensaje se le ha trasladado al propio Piqué, pues nada más llegar el lunes a la concentración volvió a tuitear sobre la actuación policial en el referéndum ilegal de Cataluña y no ha gustado especialmente ni en el grupo, ni en el cuerpo técnico ni en los despachos. De la pelota, precisamente, aún no ha dicho ni mu.

Koke, uno de los encargados de salir ayer ante los medios, resumió de la manera más sencilla posible el sentimiento colectivo del equipo. «Cansa un poco el tema Piqué, siempre es hablar de lo mismo», resumió el jugador del Atlético, que luego destacó el compromiso del zaguero y esas cosas que todos suelen hacer. A su derecha estaba Thiago Alcántara, con más facilidad de palabra, amigo personal del actor principal de esta película. «Gerard está como siempre. Con el compromiso de siempre, la misma actitud, la misma alegría. Nos aporta una alegría diferente a todos. Pero nos apena porque venimos aquí a jugar al fútbol, no a hablar de la vida del otro».

Unidad de Lopetegui

Lopetegui, que mantiene en público la compostura, trata de mandar un mensaje de unidad, reclamando la implicación de todos. «A Piqué le tocará echar agua fría, como a todos. Nos jugamos el trabajo de año y medio, y para generar el ambiente que necesitamos tenemos que contribuir todos», defendió el seleccionador en Cope. Lo que realmente el preocupa a Lopetegui es el ambiente hostil con el que el grupo se puede encontrar el jueves en Alicante, pues se da por sentada una tremenda pitada a Piqué. Mientras, Juan Luis Larrea, ahora mismo presidente de la Federación, trata a su manera de transmitir tranquilidad. «Los ánimos están muy bien. No hay nada. Ningún problema de nada. El grupo está trabajando perfectamente y lo que pretendemos es dar normalidad».

A los jugadores les incomoda que en todas las comparecencias y entrevistas se les pregunte siempre por Piqué, e incluso los futbolistas del Real Madrid tienen indicaciones para no meterse en charcos políticos ni referirse al catalán. Opinaron ayer, sin embargo, dos futbolistas de origen brasileño que vistieron la camiseta de España con orgullo y que sintieron esa sensación. «Piqué no debe hablar por los no españoles que defendimos España», expuso Donato a Efe. «Soy brasileño, no voy a olvidar mi origen, pero siento orgullo de ser español, de haber vestido la camiseta de la selección». Marcos Senna, campeón de la Eurocopa de 2008, también se mojó. «Me siento un español más. Soy uno más de aquí».