Protesta de los jugadores del Riotinto Balompié el pasado 26 de noviembre
Protesta de los jugadores del Riotinto Balompié el pasado 26 de noviembre - ABC
Fútbol

Riotinto Balompié, el balón ya no rueda en la cuna del fútbol español

La Federación Andaluza cierra el campo del club onubense por una obras iniciadas en el vestuario hace cuatro años y aún sin acabar

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Con una pequeña tribuna con capacidad para 400 espectadores, el estadio del Riotinto Balompié podría ser, a simple vista, uno más de las categorías inferiores, pero el valor simbólico de este campo es único porque el fútbol español nació aquí. En el interior de la provincia de Huelva, sobre el mismo terreno en el que se asentaron tartesos, fenicios y romanos para extraer oro y metales de sus gigantescas minas, esta localidad se convirtió a finales del siglo XIX en la primera población española en la que se comenzó a practicar un deporte que introdujeron los trabajadores ingleses de la Rio Tinto Company Limited, la empresa que amasó fortuna hasta bien entrado el siglo XX con la extracción de minerales en esta zona. Aquel pasado de bonanza es ahora solo un recuerdo en una cuenca castigada con dureza por la crisis y por el cierre de explotaciones. La economía se ha resentido en toda la comarca y el Estadio Municipal Cuna del Fútbol Español vivió el pasado 26 de noviembre su último partido, al menos en 2017, porque la Federación Onubense, a instancias de la Andaluza, clausuró las instalaciones por graves deficiencias en los vestuarios utilizados por futbolistas y árbitros. Un problema que no es nuevo y que se remonta a hace cuatro años, cuando comenzaron unas obras que todavía están sin finalizar por falta de presupuesto.

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Regado por el único río de color rojo que se puede ver en Europa, el entorno de Minas de Riotinto ofrece un paisaje peculiar. A la entrada del pueblo, un cartel saluda a los viajeros: «Bienvenidos a la cuna el fútbol español». El primer encuentro con público disputado allí se remonta a agosto de 1873, durante las fiestas patronales del municipio. Pero el pueblo en el que se jugó por primera vez con un balón se ha quedado ahora sin fútbol. «Se ha comunicado al Ayuntamiento y a nuestro club la imposibilidad de disputar encuentros hasta que no finalicen los trabajos que empezaron en los vestuarios del campo, hace ya cuatro años. Jugadores y árbitros se han tenido que cambiar durante mucho tiempo en las típicas casetas de obra. Los rivales se han quejado y la Federación ha dicho hasta aquí», explica a ABC la presidenta del conjunto minero, Sonia Sánchez. El Consistorio debía sufragar todo el coste, pero ella afirma que no quiere polémicas políticas, «solo soluciones para que los chicos puedan seguir jugando y disfrutando de lo que más les gusta». En principio, no podrán volver a hacerlo como locales hasta el próximo 7 de enero, fecha en la que la alcaldesa, Rosa Caballero (PP), ha anunciado que estarán disponibles ya los nuevos vestuarios.

Ofrecimientos de campos

La solidaridad de pueblos vecinos se ha disparado y los ofrecimientos de campos se han sucedido, pero, hasta entonces, el Riotinto Balompié disputará todos sus encuentros como equipo visitante. «Hemos llegado a un acuerdo con los clubes que tenían que venir a nuestra casa para cambiar el orden de los partidos en la primera vuelta y jugaremos como visitantes en sus estadios. Les agradecemos la ayuda», afirma la presidenta.

Exteriores del campo del Riotinto Balompie
Exteriores del campo del Riotinto Balompie-ABC

Hace cuatro años, el Ayuntamiento llegó a un acuerdo por el que la Federación Andaluza se comprometió a instalar un nuevo césped artificial y a mejorar la iluminación del estadio municipal, mientras que la administración local aceptó acometer la reforma de los vestuarios. Con un presupuesto inicial de 60.000 euros, los trabajos se han acabado disparando hasta los 500.000 euros porque los técnicos municipales recomendaron hacer unas nueva caseta para jugadores y árbitros. «Se nos aseguró que contaríamos con la ayuda del Consejo Superior de Deportes y la Federación Española para afrontar la obra a través de subvenciones que nunca legaron a fructificar y, finalmente, hemos tenido que acudir al Programa de Fomento Agrario para finalizar el proyecto», explicaba recientemente la alcaldesa en la prensa onubense. A la regidora le extraña que el cierre se haya producido precisamente ahora, cuando queda un solo mes de trabajos, dos partidos en casa, y la fecha de inauguración de los vestuarios ya está fijada.

El pasado 26 de noviembre, en el partido de liga de la Primera Andaluza ante el Aljaraque, los jugadores del Riotinto Balompié saltaron al campo con pancartas denunciando la situación y ambos equipos renunciaron a disputar el primer minuto en señal de protesta. «Con 150 socios, mantener un equipo en la competición es casi un milagro. Tenemos un presupuesto de 30.000 euros que podemos afrontar porque el Ayuntamiento hace un esfuerzo y cubre un tercio además de pagar el agua, la luz y el alquiler de los vestuarios provisionales», asegura la presidenta de un equipo centenario (1914) y «heredero» del Rio Tinto Football Club que crearon los mineros ingleses a finales del siglo XIX. «Confiamos en que todo esté listo definitivamente para el 7 de enero, esperamos que el fútbol vuelva a Riotinto ese día y que podamos estrenar los nuevos vestuarios ante el Pinzón».