Fútbol

El Resistencia, club paraguayo, convierte en socio del equipo a un árbol

Lleva 20 años en el fondo del estadio y el presidente afirma que «es más fiel que cualquier otro hincha porque él está acá las 24 horas del día»

Aficionados del Resistencia junto al árbol que preside una de las gradas del estadio
Aficionados del Resistencia junto al árbol que preside una de las gradas del estadio - EFE

En el corazón de uno de los barrios más humildes de Asunción (Paraguay), un club de fútbol de división Intermedia sumó este domingo, en el año de su centenario, a un socio muy especial, un lapacho que se convirtió en el primer árbol socio de un club de fútbol tras casi 20 años firme en el fondo norte del estadio del Resistencia.

El lapacho, o «tajy» en idioma guaraní, se ha convertido en el hincha más fanático del equipo del capitalino barrio Ricardo Brugada, más conocido como «la Chacarita», y no se mueve jamás de su lugar en la grada. «Es más socio que cualquier otro porque él está acá las 24 horas del día cuidando, cosa que nosotros no podemos hacer», explicó a Efe el presidente del Resistencia Sport Club, Roberto Damián Garcete.

Garcete subió este domingo a la grada donde se encuentra el árbol, tras una de las porterías, y regaló la camiseta celeste del equipo y el carné de socio número 1.000 al entregado aficionado. «Prácticamente es como un escudo o una insignia para nosotros. Somos reconocidos por todas partes. Allá donde voy todo el mundo pregunta ¿y tu árbol?», afirmó el presidente del club antes del inicio del partido contra el Liberación, correspondiente a la jornada 22 de la segunda división paraguaya.

El árbol, en uno de los fondos
El árbol, en uno de los fondos- EFE

El lapacho creció junto con los jóvenes hinchas del Resistencia en una parte del estadio Tomás Beggan Correa que en aquel entonces no tenía grada y era un descampado en la mitad del fondo norte. «Teníamos que completar el sector norte de nuestro estadio. Hicimos el 50 % de esa gradería y cuando quisimos completar el otro 50 % nos encontramos con el árbol bien crecidito. En ningún momento pensamos malograr eso que nos dio la naturaleza», señaló Garcete orgulloso contar en su club con tamaño aficionado.

«Hablamos con arquitectos e ingenieros buscándole un método para que podamos hacer una gradería segura y también que nuestro árbol siga creciendo. Los profesionales encontraron la vuelta y ahí está ya terminada nuestra gradería y con nuestro árbol más lindo que nunca», añadió.

Entre los asientos

Ahora el árbol llega casi a 20 metros de altura y sube desde el interior de la grada a través de un hueco entre los asientos de los aficionados para no perderse ni un encuentro de su equipo, menos aún este año que se cumplen el centenario de su fundación.

Además de estar en primera línea de la grada como el más ferviente seguidor de un equipo y una afición «brava», como la calificó su presidente, su sombra genera a la vez la acumulación de hinchas en esa zona de la cancha. El equipo no está tan bien este año como en los anteriores, explicó el presidente, pero a pesar de ello los 100 años y la incorporación de socios tan especiales están haciendo que la temporada, que está por finalizar su segundo tercio y entrar en la etapa decisiva, sea especial y de fiesta entre la afición.

«Este año nos preparamos con todo, cumplimos 100 años. Nos preparamos con todo (...) pero no estamos haciendo buena campaña como en años anteriores, ya que el año pasado nos faltó un partido por ganar para subir a la profesional», dijo Garcete,

Resistencia quedó clasificado tercero la temporada pasada, a cinco puntos del segundo puesto de ascenso a la Primera división del fútbol paraguayo, que se llevó el Sportivo Trinidense, y que hubiera sido la guinda para el año del centenario.

Desde 1999, el conjunto asunceno no ha vuelto a jugar en la Primera división, época en la que un pequeño lapacho, un árbol de flores de colores moradas, amarillas o azuladas, comenzaba a asomar por detrás de uno de los arcos del estadio. Después de tanto tiempo, el árbol aún no ha florecido todavía y parece estar esperando la oportunidad adecuada para mostrar su exhuberancia natural sobre las azuladas gradas de la cancha.

«Este año va a florecer por primera vez. Vamos a esperar y ojalá que sea celeste como nuestra camiseta», afirmó Garcete.

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