Tercera

Dos policías nacionales salvan la vida a un guardameta

La rápida intervención de los agentes y de dos miembros del equipo rival evitaba una tragedia después de que el meta sufriera un fuerte golpe en la cabeza

Momento en el que Alex Aparicio sufrió el golpe de su compañero
Momento en el que Alex Aparicio sufrió el golpe de su compañero

La tragedia volvió a sobrevolar el pasado fin de semana en un partido de Tercera división, aunque afortunadamente todo quedó en un susto y en un mal trago para Alex Aparicio. El portero del Burgos Promesas recibía un fuerte golpe en la cabeza y perdía el conocimiento después de chocar de forma fortuita con un compañero. Sin asistencia médica en el estadio, la rápida intervención de una patrulla de la Policía Nacional y de dos miembros del equipo rival salvaba la vida al guardameta. Un suceso con final feliz que puso de manifiesto una vez más la preocupante falta de medios que existe en las categorías inferiores del fútbol español.

El nerviosismo y la tensión que se vivió el pasado sábado en Burgos sobre el césped del complejo deportivo de Castañares recordó a las dramáticas imágenes que se vieron la pasada temporada en La Balastera de Palencia. Dos estadios del grupo castellano y leonés de Tercera división donde dos futbolistas estuvieron a punto de perder la vida. En el caso de Camilo de la Red, jugador del Cristo Atlético, la rápida intervención de un médico que se encontraba en las gradas salvó al jugador. Alex Aparicio, un veterano portero de esta categoría, tuvo sus ángeles de la guarda en dos agentes de la Policía Nacional que se encontraban en el partido frente al Atlético Astorga. La ayuda de dos componentes del club leonés también resultó decisiva para que el meta esté ya deseando volver a ponerse los guantes.

Los agentes y el meta
Los agentes y el meta

Como el pasado mes de febrero en Palencia, en el campo del Burgos Promesas no había ambulancia ni médico cuando Alex Aparicio chocaba con Jairo, un compañero de equipo, en la disputada de un balón con un rival. Corría la segunda parte y el meta recibía un fuerte rodillazo en la cabeza y rápidamente comenzaban a encenderse las alarmas.

El portero sufría una profunda brecha en la cabeza, perdía el conocimiento y se le quedaban los ojos en blanco. El primer en acudir en su auxilio fue Roberto Puente, un rival que le atendió hasta la llegada de dos policías nacionales que corrieron desde la banda hacia el área donde se encontraba tirado el guardameta.

También salía como un rayo desde el banquillo el fisioterapeuta del Atlético Astorga. Afortunadamente, Paco Valduesa, no tardó en llevar el tubo de Guedel que llevaba en su maletín y que evitó que Alex Aparicio se tragara la lengua. Esta intervención en equipo fue determinante para poder reanimar al jugador después de que permaneciera inconsciente durante tres minutos. Aparicio volvió en sí, pero tuvo que esperar unos veinte minutos hasta que una ambulancia hizo acto de presencia en el complejo deportivo de Castañares y le trasladó a un hospital.

«Cuando te pasa algo así te paras a pensar por qué en estos campos no hay los servicios médicos que debería haber, ni siquiera ambulancias. Es lo que tenemos. Menos mal que los policías me salvaron la vida. Las asistencias tardan mucho en llegar y el tiempo puede ser crucial en muchos casos. Se debería arreglar esta situación», se lamentó el guardameta en El Correo de Burgos después de que fuera dado de alta el pasado domingo.

Aliviado por la recuperación de su jugador, el presidente del Burgos Promesas, José Luis Fernández Manzanedo, también llamó la atención sobre esa falta de medios en los campos modestos. «Los clubes no podemos asumir el coste económico que supone tener una ambulancia en cada instalación deportiva todo un fin de semana. Podemos hablar y debatir sobre este asunto, pero al final todo se reduce al dinero», explicó en ese mismo diario.

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