Fútbol base

Niños condenados al banquillo

El Gobierno de Ceuta intenta evitar que las estrictas normas de la FIFA para federar a los menores extranjeros impidan jugar a los niños que tutela

Uno de los menores inmigrantes que espera la ficha de la Federación para poder jugar al fútbol
Uno de los menores inmigrantes que espera la ficha de la Federación para poder jugar al fútbol - ABC

La estricta normativa de la FIFA sobre inscripción de jugadores extranjeros menores de edad continúa provocando dolores de cabeza al fútbol español. El Barcelona cumplió ya una dura sanción por saltársela, y Madrid yAtlético saben que tendrán que afrontar otro castigo ejemplar si no obtienen amparo del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Una reglamentación rígida que va más allá del profesionalismo y que también está impidiendo, por ejemplo, que menores tutelados por el Gobierno de Ceuta, la mayoría marroquíes y subsaharianos, consigan la ficha federativa obligatoria para practicar el deporte que más les gusta. La Administración de la Ciudad Autónoma se ha movilizado y exige una solución urgente.

«El Ejecutivo de Ceuta entiende que el fútbol es un lenguaje universal que debe contribuir decididamente a la integración social de los Menores Extranjeros No Acompañados (MENA) que tutela», explica Antonia Palomo a este periódico. «No existe, evidentemente, interés económico ni mercantil. Solo queremos que jueguen», insiste la responsable del Área de Menores de la Administración ceutí. No se trata de buscar al futuro Messi o al relevo de Cristiano Ronaldo, el único objetivo es que el deporte sea una vía de integración más para tres de los 180 chicos que tiene a su cargo actualmente. Son los que, según confirman a ABC desde el Gobierno ceutí, han recibido ofertas de clubes modestos para militar en sus categorías inferiores. De momento no pueden porque la Federación territorial no ha tramitado sus fichas. Desde la sanción al Barcelona, todas las territoriales revisan hasta el mínimo detalle la documentación que exige el máximo organismo del fútbol mundial. En el caso de estos inmigrantes no acompañados, todo resulta aún mucho más complicado.

Un reglamento más duro

La sanción al Barça por el «caso Masía» ha tocado de lleno al fútbol modesto. A raíz de ese episodio y para evitar que los grandes de Europa puedan intentar caer en la tentación de mercantilizar la vida de menores, la FIFA endureció el artículo 19 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores. Aquí se establecen las condiciones que deben cumplir los menores extranjeros para obtener una licencia federativa. A un menor no comunitario se le pide acreditar cinco años de residencia ininterrumpidos en el país; el contrato de trabajo de sus padres, en muchos casos trabajadores precarios o de economía sumergida; el certificado de empadronamiento; y también se le exige que acredite que vive con sus progenitores. Condiciones que impiden el acceso a los menores tutelados por instituciones.

La Administración ceutí se niega a ello y centra sus esfuerzos en que esa normativa de la FIFA no se aplique «literalmente» a los tutelados por la ciudad para que puedan jugar. Ya ha efectuado consultas a la Oficina del Defensor del Pueblo, que a su vez se ha dirigido a la Fiscalía General del Estado. «La no discriminación y la participación son las vías principales para la integración de los menores», insiste Antonia Paloma a ABC. «Sin embargo, en la actualidad se atiende más a la vigilancia de la FIFA, que perjudica gravemente la situación de los MENA que tutela la Ciudad Autónoma al vetarles la participación en competiciones deportivas y estamos trabajando para eliminar este acto discriminatorio», explicaba recientemente la consejera de Menores, Adela Nieto. Por ello, el Gobierno de Ceuta ha advertido de que reclamará la intervención del Consejo Superior de Deportes y de la Fiscalía si la Federación de Fútbol de Ceuta no admite la inscripción de los menores extranjeros en sus competiciones.

A la espera de documentos

La Federación ceutí argumenta que, en ningún caso, se opone a la participación de esos inmigrantes en las competiciones locales, pero afirma que está a la espera de que el Área de Menores de la Ciudad Autónoma le traslade la documentación que acredite que se encarga de tutelarlos. Esta Territorial es una entidad que se debe a la Federación Española y ésta obligada a acatar la normativa que impone la FIFA. Un enredo que está dejando a muchos inmigrantes menores, no solo a los de Ceuta, sin poder jugar al fútbol.

La norma de la FIFA que intenta evitar el tráfico de menores comenzó a aplicarse en 2009. En algunos países del sur de Europa existía más flexibilidad a la hora a la hora de tramitar licencias, pero la sanción impuesta al Barcelona ha acabado con esa «permisibilidad».

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