Neymar durante el partido ante el Olympique de Lyon
Neymar durante el partido ante el Olympique de Lyon - AFP
Fútbol

Neymar ya tiene problemas en el vestuario del PSG

El brasileño protagoniza con Cavani un primer roce que evidencia tensiones entre ambos y obliga a Unai Emery a intervenir

BarcelonaActualizado:

Cuando el Barcelona fichó a Neymar muchos aficionados temieron que Cruyff tuviera razón al aseverar que no había cabida para dos gallos en un mismo gallinero. No obstante, la amistad que surgió entre ambos desde el primer momento facilitó una convivencia que fue más allá del terreno de juego, derivando en una gran relación hasta el punto que el propio Messi trató por todos los medios de convencer al brasileño para que no se fuera. Esta acogida no la ha tenido Neymar en el PSG, club que le fichó para liderar su proyecto deportivo y alcanzar la Liga de Campeones. Los galones que le dio el jeque Nasser Al-Khelaifi se los tomó Neymar como el salvoconducto para hacer y deshacer en el equipo francés. Y a las primeras de cambio alguno de sus compañeros ya le ha dado un toque de atención.

El más notorio se produjo este domingo durante el partido en el que los parisinos ganaron al Olympique de Lyon (2-0) y evidencio la tensión que se vive en el vestuario del PSG, sobre todo entre Neymar y Cavani. Ambos se han quitado el balón hasta en dos ocasiones para protagonizar una jugada a balón parado. La disputa ha sido tan evidente que ha obligado al propio Unai Emery a intervenir para esta imagen no se vuelva a producir.

El primer roce se ha producido en la primera parte tras una falta recibida por Neymar. Cavani no ha encajado demasiado bien que Dani Alves cogiera rápidamente el balón para que el uruguayo no pudiera lanzar la falta y se lo diera a Neymar. No obstante, la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de Cavani ha sido la acción que se ha producido tras un penalti cometido sobre Mbappé en el minuto 78. El uruguayo, que ya estaba escamado por lo sucedido en la primera parte, ha cogido instantáneamente el balón y le ha negado a Neymar la posibilidad de chutarlo. El brasileño se le ha acercado para pedirle la pelota pero el charrúa se ha mostrado firme en su decisión de patearlo él. Cavani ha tirado de antigüedad dejándole claro a Neymar que por mucho que sea la estrella, no deja de ser un recién llegado que debe respetar la jerarquía. Y Neymar se ha marchado del punto de penalti bastante enfadado.

A Emery no le gustó nada la imagen que dieron sus futbolistas y aseguró que esta situación no volverá a repetirse. El técnico del PSG está dispuesto a tomar cartas en el asunto e intermediar entre ambos futbolistas. Además, el entrenador sabe que no debe dejar que este tema se enquiste porque podría repercutir negativamente en el rendimiento del equipo. «Vamos a arreglarlo en el grupo, hay varios jugadores que pueden tirar los penaltis. Los dos son capaces de tirar los penaltis y no hay una jerarquía. Si no hay acuerdo entre los dos, tomaré una decisión», explicó Emery.

Hay que tener en cuenta que en el Barcelona, Neymar lanzó varios penaltis, incluso estando Leo Messi sobre el terreno de juego. El uruguayo priorizó la buena relación de la plantilla por encima de rendimientos personales. Aunque Neymar no se atrevía a discutirle un lanzamiento o ni siquiera a pedirle el balón, Messi permitía que se luciera con algunas faltas o incluso que marcara de penalti. Los gestos de Leo eran más evidentes cuando el paulista estaba atravesando alguna mala racha o estaba bajo de ánimos. En el PSG no se ha encontrado la misma generosidad. Es uno de los precios que tiene que pagar ante su ambición económica y su necesidad de liderar un proyecto.