Mundial 2018 | Fase de clasificaciónHolanda quiere ser la España del 12-1 a Malta

Necesita golear a Suecia por 7-0 para ir a la repesca del Mundial y el país rememora la proeza de los españoles en 1983, que les eliminaron de la Eurocopa 1984

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El 21 de diciembre de 1983 cambió el devenir del fútbol de la selección española. Nuestra selección necesitaba vencer por once goles a Malta en el Villamarín para estar en la Eurocopa 1984 y se fraguó una conquista. El equipo nacional ganó 12-1. Holanda quedó eliminada. La naranja no tan mecánica nunca olvidó aquella victoria épica de los españoles. Hoy, los Países Bajos ponen a aquella España como ejemplo de lo que su selección debe hacer el martes para golear a Suecia por siete tantos de diferencia y disputar la repesca del Mundial de Rusia. Es un duelo directo. Los suecos tendrán el visado del Mundial si pierden por 6-0. Holanda buscará «el milagro de Malta». El problema es que no posee artilleros como Santillana para soñar con emular ese milagro español.

La naranja ya es menos mecánica. Tras ser tercera en el Mundial de Brasil, no se clasificó para la Eurocopa de Francia y ahora teme no ir a Rusia 2018

Los «orange» sufren una decadencia que comenzó hace dos años, tras ser terceros en el Mundial de Brasil. Es un equipo viejo que no ha encontrado relevos para sus figuras. Robben, Blind y el barcelonista Cillesen son los últimos rescoldos de un conjunto que fue estelar y que ahora sufre, muy mermado de calidad. La ausencia en la Eurocopa de Francia fue una advertencia de lo que hoy se confirma.

Es un equipo viejo, que mantiene a Robben, Blind y Cillesen como rescoldos de un conjunto que fue estelar y que ahora sufre, mermado de calidad y sin relevo para los grandes veteranos

Las canteras del Ajax y del PSV no dan más leche para alimentar a una selección de caché, que perdió ante España la final del Mundial de Sudáfrica, que fue finalista en 1974 y 1978, que celebró la Eurocopa 1988 y que ahora deambula por Europa con un once vulgar.

La engañosa victoria en Bielorrusia por 1-3, conseguida el sábado, ofreció todas las carencias de la Holanda de hoy. Con un fútbol ramplón, el cuadro de Advocaat y de Gullit no pasaba del empate a un gol hasta el minuto 84, cuando un penalti, transformado por Robben, salvó a los naranjas de un desastre que puede certificarse el martes. Depay, en el último minuto, maquilló el 1-3. Hacen falta siete goles. El Amsterdam Arena intentará ser, el martes, el Villamarín del 83.