Igor Angulo, con uno de los gallos con los que el Górnik obsequia al mejor jugador de cada partido
Igor Angulo, con uno de los gallos con los que el Górnik obsequia al mejor jugador de cada partido - ABC
Liga polaca

Igor Angulo, el modesto trotamundos que disputa la Bota de Oro

A sus 33 años, es el máximo goleador de la liga polaca y pelea por la Bota de Oro con los mejores de Europa

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Igor Angulo es el nombre de un futbolista nacido en Bilbao hace 33 primaveras y que desde hace un año es coreado cada dos fines de semana por los hinchas del Górnik Zabrze, el equipo con más ligas de Polonia y líder actual de la competición, la Lotto Ekstraklasa, tras 17 jornadas. Lo exótico de la estampa alcanza cotas inverosímiles al constatar que el mismo nombre se emplaza inmediatamente después que el de Cavani, Immobile, Icardi y Lewandowski en la lista que aglutina los mejores registros goleadores de Europa en la puja por la Bota de Oro, merced a los 18 tantos que lleva anotados. Más que todos ellos, pero de menor valor por el coeficiente empleado al haberse obrado en Polonia. Por el momento, Falcao, Messi o Dybala, sus más inmediatos perseguidores, deben conformarse con perseguir la estela de Angulo.

Digerido el asunto con el reposo que requiere, el estómago sigue pidiendo una explicació. Angulo procede de las categorías inferiores del equipo de su vida, el Athletic Club. Debutó con la primera plantilla en 2003 de la mano de Jupp Heynckess, tras lo que le tocaría foguearse en Segunda con el Nástic y hacer un Erasmus en Francia con el Cannes antes de volver a ser utilizado por Ernesto Valverde en el Athletic. Comenzaría entonces su periplo por el fútbol mediterráneo: cinco años en las categorías de plata y bronce españolas, Chipre, Grecia y, desde el año pasado, Polonia.

«Todo me encajaba para irme a Polonia, menos ir a un club que estaba en segunda división. Al final me decidí porque se trataba de un gran club. Tenía muchas dudas pero gracias a Dios me salió todo perfecto, pudimos ascender y soy el máximo goleador de la competición», relata al otro lado del teléfono en conversación con ABC. El último curso lo finalizó como máximo realizador de la categoría con 17 tantos. Éste ya son 18, más de una por partido, las dianas que ponen en el candelero a Angulo, toda una estrella en Polonia que durante su infancia compartió vestuario en las inferiores de la selección con Ramos, Iniesta o Torres. Al combinado nacional lo ve por televisión –aunque como siga a este ritmo a ver quién le explica que no hay billete a Rusia con su nombre–, y dos canales más allá se encuentra con los Deportes del telediario abriendo con su doblete del último domingo.

«Se vuelcan conmigo»

Angulo destaca tres factores que le han hecho elevar su rendimiento, hasta el punto de estar rayando al mejor nivel de su carrera a una edad que habitualmente pesa más de lo que empuja. «El entrenador (Marcin Brosz) va a muerte conmigo; mis compañeros se parten el pecho para que yo marque los goles, nunca había visto un vestuario que confiase tanto en mí, y la afición. 25.000 personas coreando tu nombre te hace sentir una estrella», suspira el bilbaíno.

Por mucho que se le sugiera el interés que sus cifras podrían despertar en clubes de un escalón superior al Górnik, Angulo insiste: «Me encanta que hablen bien de mí, verme entre esos nombres en la lista para la Bota de Oro es una alegría y dice mucho de mi trabajo, pero mi objetivo es ganar un título aquí y, si se puede, jugar la Champions». Allí, cuenta, se siente futbolista de primer nivel, tiene todo lo que siempre soñó y, encima, acaba de renovar hasta 2020, a pesar de haber tenido la oportunidad de regresar a España el pasado verano. «Sé lo que cuesta conseguir esto y no lo quiero soltar», recalca.

Por si la historia de que un bilbaíno entrado en la treintena que no tenía sitio en el Athletic esté hoy mejorando los guarismos de los primeros espadas mundiales en el arte del gol no fuera suficientemente atractiva, reseñar que juega de delantero desde hace sólo cuatro años no hace sino poner el sello con dirección a Hollywood en el guión. Hoy, en el difícil campo del Wisla Cracovia (18.00 h,), podría ponerse segundo en la lucha por la Bota de Oro si consigue un doblete. Mejor no pensar en la que se puede liar si se la lleva.