Salvador Sostres - Todo irá bien

Messi y la prensa Salvador Sostres

Entiendo lo molesta que puede llegar a resultar cierta prensa deportiva, pero Messi no sería nadie sin esta prensa

Messi ha decidido no hablar más con la prensa, y con él sus compañeros de la selección argentina. Entiendo lo molesta y ridícula que puede llegar a resultar cierta prensa deportiva, pero Messi no sería nadie sin esta prensa, ni estaría en disposición de cobrar sus boyantes cantidades.

Sin los medios de comunicación, el alcance del talento de Messi habría sido meramente local y localista. Incluso si hoy que ya es un jugador reconocido mundialmente «la prensa» dejara de hablar de él tal como él pretende dejar de hablar con la prensa, su estela se apagaría más pronto que tarde y mucho antes de lo que cree se convertiría en un don nadie. Así Messi como cualquier fenómeno de masas.

Además, si el Barcelona está a punto de renovarle por 25 millones de euros anuales es gracias a los derechos televisivos, es decir, gracias a la prensa con la que Messi quiere dejar de hablar. Lo mismo sucede con las campañas de publicidad, que sin la televisión no podrían pagarle las acolchadas cantidades que tanto le disgustaría dejar de ingresar.

A mí también me molesta la publicidad que a veces me salta cuando trato de leer algunas noticias de la web de ABC, pero sería un estúpido si me quejara, porque es así como Vocento puede pagarme el salario. Ni la venta de periódicos ni la venta de entradas en los estadios sustentan el negocio periodístico ni el del fútbol, de modo que un poco más de humildad sería lo recomendable ante tantas bravuconadas.

Messi y todos los futbolistas de élite cobran lo que cobran para ser modélicos en el cumplimiento de sus obligaciones dentro y fuera del campo. Otra cosa es el nivel del periodismo deportivo, el tipo de preguntas que se hacen a los jugadores al final del partido o a los entrenadores en la sala de prensa; eso por no hablar del tipo de «noticias» que suelen publicar los diarios deportivos para su relleno. Pero en cualquier caso no le corresponde a Messi censurarlo ni arreglarlo.

Lo que Messi tiene que hacer es jugar al fútbol tan bien como hasta ahora, o mejor, si todavía puede; contestar cuando le toque las preguntas que le hagan, cobrar su bello montante, y medir mejor sus chulerías, no vaya a ser que «la prensa» le boicotee a él, su talento sólo sirva para impresionar a los más viejos del lugar, y el portentoso negocio se le acabe.

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