Messi celebra la clasificación de Argentina para el Mundial
Messi celebra la clasificación de Argentina para el Mundial - AFP

FC BarcelonaMessi, de excusa en excusa para no renovar

Hace más de tres meses que se anunció el acuerdo para la continuidad de Messi hasta 2021 pero el argentino ha ido posponiendo la rúbrica y la foto oficial

BarcelonaActualizado:

El Barcelona está muy tranquilo con Leo Messi. Desde que el pasado 5 de julio anunciara la ampliación del contrato del argentino hasta el 30 de junio de 2021 ha dejado de temer por una posible fuga de su estrella más preciada. Josep Maria Bartomeu no se cansa de explicar la validez del acuerdo a pesar de que el rosarino aún no ha estampado la firma en el nuevo contrato que une a futbolista y club hasta el 30 de junio de 2021, cuando éste justo haya cumplido 34 años.

«Todo está acordado y firmado. Son tres contratos. Uno con la Fundación de Messi, que está firmado con el presidente de la Fundación y con el hermano del jugador. Hay un contrato de imagen de Leo, que lo ha firmado su padre, que es el administrador de su empresa; y el contrato laboral que también lo ha firmado Jorge Messi, que tiene poderes», asegura el presidente, que reconoce: «Solo falta que hagamos la fotografía oficial y el protocolo de la firma. El contrato se ha firmado, es válido con fecha del 30 de junio, el mismo día que se casó, curiosamente. Está auditado porque entró en las cuentas de la pasada temporada. En el cierre de esta temporada la renovación ya está incluida. No hay problemas. Solo queda la firma protocolaria. Estamos tranquilos».

No obstante, esa ansiada fotografía se resiste. El jugador todavía no ha encontrado un hueco para posar con el presidente que le cubrirá de oro durante estos próximo cuatro años. No hay que olvidar que el argentino ha pasado a cobrar casi 40 millones de euros por temporada, a los que hay que sumar otros 40 millones en concepto de cláusula de fidelidad, una práctica que se ha puesto de moda para que las estrellas acepten renovar sus contratos. La justificación es que esta cantidad la podría percibir del club fichador si decidieran agotar su vinculación y marcharse con la carta de libertad bajo el brazo.

La postergación de la rúbrica por parte de Messi ha ido alterando a la afición azulgana, propensa a sufrir más de la cuenta, a ver el vaso medio vacío y castigada por la espantada de Neymar y la posterior lesión de Dembélé. El club, a través de diferentes portavoces, ha tenido que ir compareciendo paulatinamente para tranquilizar al culé y reafirmar el compromiso con la Pulga.

Tres meses después de la oficialidad del acuerdo y a una semana de que se celebre la Asamblea de Compromisarios anual del club azulgrana el Barcelona aún persigue plasmar el acuerdo con una fotografía que el goleador azulgrana se niega a conceder. No obstante, los argumentos esgrimidos por el rosarino se le agotan y ya no aparecen argumentos sostenibles para negarle a Bartomeu la instantánea de uno de los acuerdos más importantes de los últimos tiempos para el barcelonismo, con «un jugador formado en la cantera, que ha desarrollado toda su carrera profesional en la entidad y que es el emblema de una era de éxitos extraordinaria e inédita en el fútbol mundial».

Tras varios meses de arduas negociaciones, el visto bueno definitivo se vio postergado por el enlace matrimonial del crack con Antonela Rocuzzo, celebrado el 30 de junio. A la boda, plagada de futbolistas y amigos de Leo, no acudió ningún directivo. No estaban invitados. El desplante no fue impedimento para que pocos días después oficializaran el acuerdo hasta 2021, aunque la firma y la foto definitiva se postergaron hasta el regreso del jugador, que estaba de Luna de Miel en la playa de Antigua y Barbuda, en el Caribe, y posteriormente en Ibiza.

Largas al acto protocolario

Tras las vacaciones, Messi descartó cualquier acto protocolario como un gesto de presión para que la directiva potenciara el equipo tras la marcha de Neymar. «Quiero ganar título y necesito un equipo competitivo», vino a decir con su gesto. El inicio de temporada también desaconsejo cualquier aparición pública tras las dos derrotas consecutivas ante el Real Madrid en la Supercopa de España. Quiso centrarse en el nuevo proyecto deportivo de Valverde.

No quiso sentirse utilizado tras la moción de censura interpuesta por Agusti Benedito, que concluyó sin los apoyos necesarios el pasado 27 de septiembre, aunque un gesto suyo habría servido para lavar la imagen de Bartomeu. Y la delicada situación de Argentina, más fuera que dentro del Mundial, no le dejo tiempo para pensar en otra cosa que no fuera socorrer a los suyos. Ahora, con el Barça líder, Bartomeu reafirmado y la albiceleste en Rusia 2018 se le han acabado las excusas.