Manchester City-LiverpoolUn árbitro español para juzgar a Pep

Tras sus criticas a Mateu Lahoz, Guardiola se juega su pase a semifinales de la Champions con el valenciano como colegiado

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Tras la dolorosa derrota en Anfield de hace seis días (3-0), Guardiola evitó cargar contra el alemán Felix Brych. El árbitro alemán erró en el primer tanto de los locales, al dar como válido el inicio de la jugada, un desmarque al espacio de Salah en el que el ariete egipcio partió de posición antirreglamentaria.

Para Pep, ese error era comprensible, teniendo en cuenta lo milimétrico de la acción. Otra cosa es lo que a su juicio sucedió la pasada temporada, en el choque de ida de octavos ante el Mónaco. El propio técnico lo citó en las entrañas de Anfield: «Recuerdo lo que pasó el año pasado. Íbamos 1-1 en casa frente al Mónaco cuando hubo un claro penalti a Agüero y una tarjeta roja que un árbitro español no pitó. Pasamos de un posible 2-1 al 1-2. Ese tipo de situaciones son muy importantes».

Guardiola no lo mencionó, seguramente porque le cuadraba más en su discurso actual hablar de la nacionalidad del colegiado, pero ese «árbitro español» era Mateu Lahoz, el mismo que la UEFA ha designado para el decisivo partido de esta noche ante el Liverpool. Morbo al cuadrado en el Etihad.

No parece el mejor modo de afrontar una remontada el hacer públicas tus quejas sobre un colegiado que juzgará el partido que te sitúa a un lado u otro de la frágil línea que divide el éxito del fracaso. Es verdad que entonces Guardiola desconocía el nombramiento de la UEFA, pero no parece muy inteligente por su parte criticar una actuación arbitral un año después de la misma cuando acabas de recibir un 3-0 y, además, estás en mitad de la única eliminatoria de cuartos de Champions que puede dirigir un colegiado español.

Al borde del abismo

Tras su dos Champions al mando del mejor Barcelona de siempre, Guardiola colecciona decepciones en la Liga de Campeones. Durante sus tres temporada en el Bayern, las semifinales fueron su techo, con Real Madrid (2014), Barcelona (2015) y Atlético (2016) ejerciendo de ogros. Siempre España en su camino.

Su llegada al City renovó el ánimo y los objetivos de Guardiola. En Alemania, argumentó la falta de competitividad de la Bundesliga y el corto presupuesto en fichajes para justificar sus eliminaciones, justo todo lo contrario a lo que le esperaba en Inglaterra. En la Premier, Pep sí que ha encontrado una liga de mayor nivel y un saco de millones de libras de tamaño XXL. 518 millones de euros se ha gastado su club en sus dos primera temporada en el banquillo del City, una desorbitada cantidad a noventa minutos de otro palo en la Champions.

Solo una hazaña librará esta noche a Guardiola de caer en cuartos de final, situación que mejoraría algo los pobres octavos de la pasada temporada, pero que no mitigaría el perfume a descalabro. Necesita hacerle cuatro goles al Liverpool de Klopp, que tendrá la duda de Salah, sustituido en la ida por un problema muscular: «Evidentemente será duro. Todos los condicionantes tienen que ser perfectos para pasar», explica Pep.

De no ser así, Guardiola anticipa un papel alejado del drama. En un discurso parecido al de Unai Emery, el City ganará pronto la Champions: «Quizás no sea mañana, pero con lo que ha hecho este club en los últimos diez años, tarde o temprano será el campeón».