Luis Figo, durante una entrevista con ABC
Luis Figo, durante una entrevista con ABC - Ángel de Antonio
Portugal

Luis Figo, propuesto como presidente del Sporting de Portugal

El ex jugador portugués se distinguió como una leyenda del equipo blanquiverde antes de su salto al Barcelona y al Real Madrid

LisboaActualizado:

La guerra interna en el Sporting de Lisboa y los vaivenes de su presidente, Bruno de Carvalho, han convertido al histórico club portugués en una olla a presión cuando solo restan dos días para recibir al Atlético de Madrid en Alvalade. Después de las críticas del directivo jefe a los jugadores es un clamor la petición de que dimita y el empresario Álvaro Sobrinho (que detenta el 30% de la entidad) sondea a Luis Figo como candidato ideal para ocupar el cargo.

Las aguas bajan revueltas, por tanto, en el equipo blanquiverde y los socios dan muestras de haberse cansado de don Bruno, tan megalómano como excéntrico, capaz de tomar una decisión y la contraria en un breve plazo de tiempo.

Así lo ha demostrado en los últimos días: anunció que suspendía a 18 integrantes de su plantilla… y posteriormente reculó. También pretendió dar por finalizada la cesión de Fabio Coentrao y devolverlo al Real Madrid… pero finalmente el lateral izquierdo se queda, pese a que lo considera el instigador de la rebelión del vestuario.

El resultado es que toma cuerpo la convocatoria de una próxima Asamblea General y que cientos de aficionados verían con buenos ojos el desembarco de Figo, leyenda del Sporting con el 7 a la espalda, como también Cristiano Ronaldo en su etapa previa al salto internacional. De ahí le fichó el Barcelona, una temporada antes de que Florentino Pérez se lo arrebatara e iniciase con él la era de los ‘galácticos’.

Álvaro Sobrinho es, junto con Jaime Marta Soares, uno de los pesos pesados entre el círculo de empresarios y directivos que rodea al club. De modo que su hartazgo respecto a De Carvalho puede resultar determinante para un posible cambio de batuta.

Además, mantiene buenas relaciones con Luis Figo, quien fue aspirante a la presidencia de la FIFA y hoy desempeña sus funciones en la UEFA. Su perfil de caballero del deporte encandila a una creciente legión de fans, que igualmente valoran su proyecto de‘ciudad solidaria en Oeiras, cerca de Lisboa.

El camino aún puede proporcionar sorpresas en la carrera por la presidencia del Sporting, que tendrá su partido decisivo del año el 18 de abril, cuando se enfrente al Oporto en la vuelta de las semifinales de Copa.

Todo estalló tras la derrota en el Wanda Metropolitano en el partido de ida de los cuartos de final de la Europa League. El presidente del Sporting de Lisboa anunció que suspendía «inmediatamente» a los 18 jugadores que se mostraron en desacuerdo con su reproches y llamó a los futbolistas «niños mimados».

Gran parte de la plantilla decidió entonces lanzar un mensaje de contraataque por no ejercer como el líder que los tenía que arropar, según su forma de pensar.

Esta reacción provocó la ira del excéntrico Bruno de Carvalho, quien volcó su rabia con palabras como «no respetan nada ni a nadie», antesala para que advirtiese: «Tendrán que enfrentarse a la disciplina del club».

Fábio Coentrao, Rui Patrício, William Carvalho, Bruno Fernandes, Bryan Ruiz, Gelson Martins, Rafael Leao, Bas Dost, Piccini, Battaglia, Coates, Acuña, Podence, Montero, Palhinha, Bruno César y Ristovski vieron cómo la amenaza de suspensión quedó en nada, pero tal vez podrían ser sancionados.

«Ya estoy harto de estos niños mimados, que creen que van a ir lejos, pero esta vez mi paciencia se agotó hacia quienes piensan que están por encima del club y de cualquier crítica. Son profesionales rotativos y los que les interesa no es el ‘yo’ o el ‘nosotros’, sino ellos mismos», dijo el presidente, quien se halla en una situación insostenible.

Por su parte, los futbolistas puntualizaron: «Sudamos, luchamos y honramos siempre la camiseta que vestimos. No somos perfectos y no creemos en los jugadores perfectos porque siempre queremos evolucionar».

También confesaron que obtuvieron un resultado (el 2-0) que no deseaban, aunque subrayaron la «falta de apoyo en este momento de quien debería ser nuestro líder». En consecuencia, concluyeron: «Apuntar el dedo para culpar a los atletas públicamente, cuando la unión de un grupo se rige por el esfuerzo conjunto, no es la solución. Todos los asuntos se resuelven dentro del grupo».

Mientras tanto, De Carvalho está siendo investigado por la Fiscalía portuguesa debido al supuesto cobro de comisiones ilegales en varios traspasos. Un oscuro asunto que lleva varios meses poniéndolo en el disparadero.

Bruno de Carvalho, antiguo líder de los seguidores más radicales, «tiene condiciones» para seguir siendo presidente de este maltrecho Sporting. Incluso circulan encuestas alusivas, que arrojan un resultado demoledor: el 82% estima que ya no reúne esas condiciones.