Bonucci trata de consolar a Donnarumma
Bonucci trata de consolar a Donnarumma - EFE
Italia

Las lágrimas de Donnarumma tras el ataque de sus propios aficionados

Mino Raiola, agente del joven portero, le vuelve a meter en un lío. La grada de San Siro le mostró una durísima pancarta

Actualizado:

Después de un verano muy movido tras anunciar su agente que no ampliaría su contrato con el Milán, Gianluigi Donnarumma encontró la calma tras alcanzar un acuerdo de renovación con el club 'rossonero'. Sin embargo, esa paz ha durado poco para el joven y prometedor guardameta, internacional por Italia, después de que Mino Raiola declarase que pediría al club resolver el contrato por «violencia moral». El agente asegura que el portero firmó por las presiones psicológicas milanistas.

Ayer, en el choque copero ante el Verona 'Gigio' acabó llorando por la brutal presión de sus propios aficionados. La imagen del portero, consolado por el capitán Bonucci, tanto sobre el césped como en el vestuario, ha dado la vuelta al mundo. Todo el vestuario milanista, encabezado por el técnico Gattuso, ha salido en defensa de su compañero, que vuelve a estar en el ojo del huracán por culpa de su polémico representante.

Pese a que San Siro sólo acogió a unos 9.000 aficionados, los silbidos para Donnarumma en el calentamiento, los cánticos ofensivos y una dura pancarta contra el guardameta dejaron claro el sentir de la grada. «¿Violencia psicológica es cobrar seis millones al año y pagar el sueldo a un hermano parásito? Vete ya, la paciencia se acabó», decía la enorme lona.

La presión pasó factura al joven futbolista, que acabó derrumbándose hasta el punto del llanto, y tuvo que ser consolado en varias ocasiones por su compañero y capitán Leonardo Bonucci.

No fue el único que se puso inmediatamente de su lado. Tras el partido Gennaro Gattuso también salió en defensa del portero: «Es un niño de 18 años. Sólo puedo agradecerle lo que está haciendo. Tendrá toda mi protección. Me siento horrible por lo pasado. La gente lo está pintando como si fuera un monstruo y no se lo merece. Por suerte sólo había 9.000 personas en el estadio, imagínate si llega a haber 50.000 insultándole».

Este nuevo enfrentamiento revive el sucedido en verano, cuando los aficionados milanistas se echaron encima de su portero cuando Raiola aseguró que no renovaría con el Milán. Sin embargo el lío acabó con una renovación al alza y la reconciliación con los hinchas. Pero el nuevo movimiento de Raiola se produce con aquel recuerdo muy presente, lo que ha hartado a los aficionados.

Y mientras tanto el club se mantiene tranquilo. El director deportivo, Massimiliano Mirabelli, ha asegurado que «Gigio es un chico excepcional y no me ha transmitido su voluntad de marcharse. No tenemos necesidad de vender a nadie. Si algún jugador quiere ser cedido debe comunicarlo, pero debe ser satisfactorio para el club».

«No hay ninguna reunión programada con Raiola, Donnaruma tiene contrato hasta 2021 y no hay nada más que decir. Inicialmente me he reido con esta noticia, pero la situación se ha vuelto muy seria. Deberá venir a suplicarnos salir y si sucede la cesión estará entre las soluciones. ¿Violencia moral? no creo que pueda decirse algo así. Hay un señor que se está convirtiendo en 'showman' y está dañando la imagen del club», zanjó.