Buffon, indignado con el árbitro
Buffon, indignado con el árbitro - AFP

Juventus«Gigi, lánzate sobre tus palabras, ahógalas, bórralas»

Una carta de la popular 'Gazzetta dello Sport» afea el comportamiento del guardameta y capitán de la Juve en el Bernabéu

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El polémico penalti que resolvió la eliminatoria de cuartos de final de la Champions League entre el Real Madrid y la Juventus con el pase de los blancos a la siguiente ronda sigue dan mucho que hablar en Italia. El clamor en la prensa transalpina después de la decisión arbitral que tiró por tierra el gran partido de los 'bianconeri' en el Santiago Bernabéu fue inmenso, pero también empiezan a asomar las voces que critican la actitud de los jugadores visitantes tras la eliminación, como es el caso de su capitán Gianluigi Buffon.

El portero y capitán de la Juve fue expulsado por el árbitro tras sus protestas por el penalti señalado en el minuto 93. Después del partido su enfado permanecía intacto y le dedicó al inglés Oliver lindezas como que era un 'killer', un 'animal' o que en lugar de corazón tenía un cubo de basura.

Hoy, Luigi Garlando, periodista y escritor, publica en la 'Gazzetta dello Sport' una carta al portero, afeando estas palabras y casi rogándole que restifique. Aquí el texto completo:

«Hay paradas que nacen imperfectas y se hacen vitales con una segunda intervención. Las llamamos ‘paradas en dos tiempos’. Eso, Gigi: necesitamos un segundo tiempo para aquellas palabras que se te escaparon tras el Madrid-Juve, como un balón escurridizo. Vuélvelas a coger, ahógalas, bórralas, pide perdón, una proeza que sólo los hombres valientes saben cumplir. El penalti era discutible, vale. Comprendemos hasta el fondo la atroz amargura de una hazaña desaparecida de aquella manera, en el último suspiro. Ya imaginábamos un epílogo en los penaltis, contigo gigante entre los palos del Bernabéu, como Zoff en el ’82. Merecías sellar una carrera legendaria agarrando las grandes orejas de aquel trofeo. En 2006 levantaste la Copa del Mundo, tú eres el muro de Berlín. Los que te admiraron durante 20 años entregaron toda su comprensión humana para justificar tu desahogo. Pero llegó un punto en el que tuvimos que parar: las palabras de después del partido ahí no caben.

Nos dolió pensar que las peores fueron las últimas, las de después de la ducha, cuando tuviste todo el tiempo para enfriar tu instinto y volver a coger tu sentido de responsabilidad, requerido para un hombre de deporte y, aún más, para el capitán de la Nazionale. Un árbitro nunca será 'un killer' o 'un animal'. La sensibilidad que le pides a Oliver tenía que sugerirte evitar hablar de 'delitos en contra de la humanidad', aunque fuera solo 'deportiva', en los días de Siria y de los niños bajo fuego.

Tú demostraste a menudo tu sensibilidad. Igual por eso la depresión te atacó. Maravillosas las lágrimas que lloraste en el campo tras el Italia-Suecia. Aquella noche confesaste: 'Lo siento por los niños que, este verano, no verán Italia al Mundial'. Eso, Gigi. Piensa en los niños y los chicos que orientan sus comportamientos mirando a los campeones.

Tú, desde siempre, estás entre los más amados y los más seguidos. Imagina que en el próximo fin de semana algún joven futbolista le sugiera al árbitro irse a las gradas a comer patatas. Se sentirían autorizados a hacerlo: 'Lo dijo también Buffon'. Gigi, lánzate sobre tus palabras, ahógalas, bórralas. Zidane nunca pudo borrar el cabezazo a Materazzi. Tú puedes demostrarte más fuerte que él, como en 2006. Recuérdale a los chicos que el fútbol es respetar las reglas y las personas, y que un error, como una derrota, es parte del juego y le da valor a las victorias. Puede fallar un árbitro y puede fallar un equipo que deja a un rival sólo en el área en el 93’. Lánzate, Gigi. Nosotros ya estamos de pie, listos para aplaudir tu bella parada en dos tiempos».