Mundial 2018 | RepescaItalia reta a sus miedos

En una atmósfera tensa, se mide a Suecia en la repesca para no perderse su primer Mundial desde 1958

Actualizado:

La historia de los Mundiales de fútbol se sustenta en imágenes que activan recuerdos y en credos que se han instalado en el ideario común. La fantasía altruista de Brasil, jugar y divertirse, presente en todas las ediciones desde 1930; la maquinaria siempre lubricada de Alemania, imperial desfile de tropas que solo faltó a las Copas del Mundo de Uruguay 1930 y Brasil 1950. Y en tercera posición, el orgullo azul de Italia, su catenaccio, su carencia de inventiva y sus resultados siempre solventes. Esa Italia que ha conquistado cuatro títulos y luce sus escarapelas como exhibe a Ferrari, la pizza, la vespa o el Coliseo de Roma, reta hoy a su miedo. Afronta en Solna una eliminatoria de repesca frente a Suecia para acudir al Mundial de Rusia 2018 (20.45 horas).

Toda la psicosis que se generó en Argentina por la visión futurista de una eliminación en el grupo sudamericano se repite ahora con otro histórico que se ve abocado al todo o nada. La selección española, clasificada con holgura, empujó a los italianos a ese alambre. Y los azzurri no están acostumbrados a ese estrés.

Esto se refleja en los medios de comunicación. «¿No ir al Mundial sería el Apocalipsis?», se preguntaba en su edición de ayer «La Gazzetta dello Sport». Y se responde de inmediato: «Sí». Rotunda la pregunta y también la contestación para explicar la angustia que acompaña a la selección italiana, que juega hoy en Solna, a baja temperatura como hace veinte años, cuando se midió a Rusia en un cara o cruz por concursar en el Mundial de Francia 1998.

Aquel día debutó un imberbe Gianluigi Buffon, quien hoy templa los nervios de sus compañeros como capitán y referente del equipo. «No debemos fijarnos en la presión externa, porque no ayuda. Sabemos que nos estamos jugando mucho, que Italia se está jugando mucho».

Buffon también se juega algo: ingresar en el panteón de leyendas del fútbol. Si Italia tumba a Suecia, el portero será el deportista con más presencias seguidas en un Mundial. Seis. Desde Francia 98 hasta Rusia 2018. Más que el mexicano Antonio Carbajal (1950, 1954, 1958, 1962 y 1966) y el alemán Lothar Matthaus (1982, 1986, 1990, 1994 y 1998).

Dos títulos

Hace sesenta años que Italia no se cae de un Mundial. Y en ese periodo ha alzado dos copas Jules Rimet: en España 1982 con su presidente Sandro Pertini en el palco, y en Alemania 2006, en el cabezazo de Zidane a Materazzi con la hermana del hoy entrenador del Real Madrid de por medio. Demasiada peso histórico para la Nazionale, como así se conoce en Italia a su selección, un equipo que no divide a nadie sino que une a todos: el rico norte y el pobre sur.

A Italia lo dirige Gian Piero Ventura, un técnico de perfil bajo que ha adiestrado a 18 clubes de todas las categorías (los más conocidos, el Nápoles y el Torino) y que en 2016 dio el salto a la selección prometiendo un equipo «emocionante».

Italia no transmite confianza y mucho menos emociona. Al contrario, la rocosa nación del catenaccio se tambalea sin definir su estilo. Pero así ha conseguido sus mejores logros. En el Mundial de España realizó una primera fase lamentable y luego ganó el título en los cruces. Lo mismo en 2006, venció desde el vacío creativo.

Hoy en Solna se enfrenta a Suecia (sin Ibrahimovic, lesionado) en el primer partido de la repesca, pendiente de un buen resultado para el lunes y de no defraudar a su historia.