Fútbol

El PSG genera pánico en Europa

Los clubes critican la política de fichajes de los parisinos, que ahora buscan portero. Oblak es su gran deseo

Nasser Al-Khelaifi, propietario del PSG francés
Nasser Al-Khelaifi, propietario del PSG francés
J. A. M. Madrid - Actualizado: Guardado en: Deportes Fútbol

El Barcelona tiene desde este viernes en su cuenta bancaria los 222 millones desembolsados por el PSG para fichar a Neymar, pero el jeque del conjunto francés no se da por satisfecho con el golpe de efecto que ha supuesto la llegada del astro brasileño. El diario «L’Équipe» informaba este jueves de que Nasser Al-Khelaifi ya ha convencido a Kylian Mbappé para que se incorpore al equipo parisino, que pagaría 180 millones al Mónaco y 18 millones netos anuales al delantero durante cinco temporadas. Un ataque que haría temible a un conjunto al que aún le falta un candado en su portería.

Porque el mismo día de la eliminación en los octavos de la Champions League después de la debacle en el Camp Nou (6-1), el qatarí comenzó el diseño del boceto para construir una plantilla invencible y ya apuntó entonces la necesidad de contar con un guardameta de talla mundial para la temporada 2017-18. La amenaza continúa y ahora se cierne sobre el Atlético de Madrid porque su gran deseo es que Jan Oblak se convierta en el candado que anda buscando. Hoy tiene programada una reunión con el representante del esloveno en París.

Oblak, por el que el Atlético pagó 16 millones al Benfica en 2014, ha sido decisivo en el crecimiento del equipo de Diego Simeone y se ha convertido en un guardameta de referencia en el fútbol europeo. Sus actuacionesno han pasado desapercibidas tampoco para Nasser Al-Khelaifi, que, a pesar de la millonada pagada por Neymar y de las limitaciones del «fair play financiero» instaurado por la UEFA, está dispuesto a abonar su cláusula de rescisión, cien millones de euros.

Las clásulas no ahuyentan

Maniatado por la sanción de la UEFA que le impide fichar este verano, el Atlético ha puesto cláusulas prohibitivas en los últimos meses a los grandes referentes de su equipo, pero el músculo económico del jeque qatarí escapa a cualquier intento de blindaje. La afición rojiblanca contiene la respiración ante la reunión prevista hoy en París porque la marcha de Oblak provocaría un enorme vacío en la plantilla de un club que no podría acudir al mercado en busca de recambio.

Pero no solo la directiva y los aficionados del Atlético de Madrid andan inquietos con los movimientos y la forma de proceder del dueño del PSG. El fútbol europeo también se ha pronunciado en contra de la millonaria política de fichajes a la que se ha lanzado el conjunto galo y la inflación que ha generado en las contrataciones. El último en levantar la voz fue ayer uno de los mejores conocedores del mercado, el español Monchi. «Hemos entrado en una dinámica que parece que no tiene fin, y a mí particularmente me preocupa», dijo el ahora director deportivo de la Roma. Monchi dudó de que «el fútbol pueda soportar esta carrera inflacionista» y subrayó que ahora en este deporte tienen «una gallina que pone huevos de oro» y que espera que entre todos no maten esa gallina.

De confirmarse finalmente el fichaje de Mbappé, el PSG podría tener problemas para poder cumplir con el sistema instaurado por la UEFA en 2011 para «mejorar la salud financiera de los clubes europeos» y de obligado cumplimiento para los equipos que disputen la Champions y la Liga Europa. Este «Juego Limpio Financiero» establece que deben mantener un equilibrio entre gastos e ingresos, aunque pueden superar los 30 millones de euros siempre que el propietario o propietarios del club cubran este excedente mediante una contribución o un pago directo.

En el caso del PSG, con el fichaje de Neymar y la posible llegada de Mbappé, hay que contar con el precio del traspaso más el salario bruto en los próximos tres años. Con Neymar, el montante asciende hasta los 399 millones de euros. Por parte de Mbappé, en caso de cerrarse el traspaso por 180 millones de euros al Mónaco y 24 millones de euros brutos al jugador, la cifra sería de 252 millones. Ambos traspasos sumarían un total de 651 millones de euros, por lo que el conjunto parisino debería ingresar, como mínimo, 621 millones de euros en los próximos tres ejercicios si no quiere ser sancionado, algo que ya ocurrió en 2014.

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