Hernández Hernández amonesta a Suárez durante el clásico del domingo
Hernández Hernández amonesta a Suárez durante el clásico del domingo - AFP

VAREl fútbol entra en una nueva era

Velasco Carballo, el encargado de adiestrar a los árbitros sobre el VAR, desentraña para ABC las claves de este sistema que pondrá coto a errores de bulto como los del último clásico

BarcelonaActualizado:

Complicada tarea la que se les presenta a los actuales rectores del fútbol mundial. Mantener la esencia del deporte pero desterrar todos los fallos que decantan injustamente un partido. Encontrar el equilibrio entre romanticismo y realidad, la paridad entre el error y la justicia. Partidos mediáticos y trascendentes con equivocaciones flagrantes han desenterrado el eterno debate sobre la necesidad del uso de tecnología en el arbitraje. El penalti a Lucas Vázquez en los cuartos de final ante la Juventus, la mano de Marcelo en semifinales ante el Bayern o la retahíla de jugadas polémicas en el clásico del domingo cargan de razones a los defensores del VAR.

«No entiendo por qué no hay VAR en la Champions, lo que ha pasado es clamoroso», se lamentaba Monchi, director deportivo de la Roma. «Es muy difícil hacerlo y todo va muy rápido. Nosotros reclamamos desde hace años el uso de tecnología en el fútbol para ayudarles. Nos alegramos de que se vaya a implantar el VAR. Si se hace buen uso de él, todo será más justo», añade Bartomeu. Y es que, si todo se desarrolla como está previsto el Video Assistant Referee se implementará la próxima temporada en la Liga Santander, que se unirá de esta manera a los campeonatos italiano, portugués, holandés y alemán. No obstante, la UEFAno tiene previsto autorizarlo en la Champions ni en la Europa League.

El mejor amigo del árbitro

«El objetivo del VAR es evitar el escándalo, que haya una interferencia mínima en el juego y un beneficio máximo. Se trata de detectar los errores claros y manifiestos que le pasen desapercibidos al árbitro para que éste decida. Y deben ser errores en el que el 99 por ciento de los aficionados estén de acuerdo», asegura el exárbitro Carlos Velasco Carballo, que es el encargado de instruir a los árbitros en España en el uso de la tecnología VAR.

«El VAR es el mejor amigo del árbitro, es como un seguro que prefieres no usar pero que en caso de un problema está ahí», añade el excolegiado, que insiste en que los árbitros ni pueden ni deben pedir el uso del VAR, sino que debe pitar como si éste no existiese. «Lo que quieren los árbitros es acertar. Si el VAR les ayuda a no cometer errores será una herramienta que mejorará su trabajo y hará más justo el fútbol. Pero el árbitro trabaja con el objetivo de no cometer errores, no pensando que hay un ayudante de vídeo que los podría corregir».

Un nuevo arbitraje

El arbitraje cobra una nueva dimensión a la que costará acostumbrarse. Al igual que cuando se prohibió al portero coger con las manos un balón cedido por su defensa, ahora deberán aceptarse algunas novedades, como que un partido se pare para poder estudiar una jugada, o que los encuentros se alarguen por encima de los cinco minutos. Será habitual ver al colegiado dirigirse a la banda, donde tendrá instalado un monitor por donde ver las jugadas polémicas, al igual que desdecirse de decisiones tomadas o cambiar algunas resoluciones del partido.

«El enemigo de la rapidez en el VAR es que tienes que ver 36 cámaras. El único problema del VAR ahora mismo, para ciertas jugadas, es el tiempo», reconoce Velasco Carballo, que confía en que los árbitros lleguen preparados al inicio de la próxima temporada. «Uno de los problemas del VAR es cuando debe juzgar varios incidentes», añade, aunque se muestra satisfecho de l trabajo de preparación.

Solo para jugadas concretas

Con el objetivo de salvaguardar la esencia del fútbol e intervenir lo menos posible, el VAR solo intercederá en cuatro tipo de jugadas muy definidas. Goles (si la pelota entró o no, si hubo fuera de juego o falta previa del atacante y si el balón salió del campo antes del tanto), penaltis (los mismos condicionantes que con los goles), en tarjetas rojas directas y en confusión de identidad. «Deben ser acciones evidentes, incontestables y nítidas. Nunca se utilizará en jugadas interpretables, opinables o subjetivas», destaca Velasco Carballo. «Para que un gol sea legal toda la jugada que lo precede ha tenido que serlo», añade.

Una transición inevitable

El VAR está en fase experimental y necesitará una educación global de todos los actores del fútbol, árbitros, jugadores, técnicos, aficionados y prensa, hasta que sea aceptado y comprendido. «Mientras tanto, la controversia será inevitable. Lo deseable es que esta fase polémica sea corta», advierte el excolegiado, que tiene claro que en los primeros partidos será habitual ver a los jugadores y entrenadores pidiéndole al árbitro el uso del VAR.

Transparencia arbitral

Todos los partidos se visionarán desde una sala (VOR) ubicada en la Ciudad del Fútbol de las Rozas, donde los móviles estarán prohibidos y todo lo que suceda en la sala quedará grabado y las conversaciones registradas. Dentro de la sala estará el VAR (un árbitro de Primera división), hasta tres ayudantes de VAR, que solo pueden ser árbitros de Primera o de Segunda o asistentes de Primera, y los operadores de vídeo.

Satisfacción en las pruebas

Los árbitros están realizando cursos de formación para aprender el funcionamiento y cómo interviene durante un partido. Cada semana se hacen pruebas simuladas (esta semana lo han hecho con el Málaga-Alavés y el Atlético-Español). El objetivo es que sumen 85 partidos como árbitros y 170 como VAR antes de que empiece la próxima temporada. Actualmente, las formaciones se realizan en las oficinas de Mediapro en Madrid, en instalaciones adaptadas tecnológicamente para poder revisar todas las jugadas en diferido. «En las Ligas en las que ya está en funcionamiento, el VAR comprueba cinco incidentes serios por partido, interviene en uno de cada tres enfrentamientos y emplea entre uno y dos minutos de media. Además, la reducción del 43por ciento de las simulaciones en Italia ilustra el objetivo de una herramienta que también pretende reducir conductas violentas», apunta Velasco Carballo.