Segunda B

Cultural Leonesa, un club rescatado por Qatar

El próximo rival del Real Madrid en la Copa del Rey evitó la desaparición gracias a un proyecto formativo de ese país

Los jugadores de la Cultural Leonesa celebraron este viernes el emparejamiento en Copa con el Madrid
Los jugadores de la Cultural Leonesa celebraron este viernes el emparejamiento en Copa con el Madrid - EFE

La felicidad que invadió este viernes a la Cultural Leonesa y a su afición, tras conocerse el emparejamiento con el Real Madrid en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, compensó los desvelos vividos en un club que estuvo al borde de la desaparición hasta la entrada de capital desde Qatar. Los nubarrones que amenazaban a un equipo que en 2023 celebrará su centenario desaparecieron en 2015, año en el que la Aspire Academy, prestigiosa organización vinculada al gobierno de ese país, saldó la cuantiosa deuda acumulada y compró el 99 por ciento del accionariado. La mediación de un exárbitro de la ACB, Felipe Llamazares (actual director general), y de dos ex jugadores madridistas de baloncesto, José Lasa, y Antonio Martín, resultó decisiva para que el conjunto leonés siguiera respirando y ahora afronte un futuro ilusionante.

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La conversión en sociedad anónima (2001) supuso un continuo sufrimiento económico para un club que en 2013 peleaba por abandonar la Tercera división, categoría a la que se vio abocado por un descenso administrativo. Coincidiendo con la crisis del ladrillo, accionistas de peso desaparecieron por la puerta de atrás. Hubo meses de nervios y angustia para la afición porque la amenaza de desaparición fue real, pero las cuentas de la entidad se encuentran ahora saneadas. El equipo, además, ha recibido un fuerte impulso deportivo desde que es gestionado por los qataríes y este curso permanece invicto en el Grupo I de Segunda B. También en la Copa del Rey, en la que le recibirá al Madrid el próximo 26 de octubre (30 de noviembre la vuelta).

Un panorama idílico diferente al que se dibujaba no hace tanto tiempo. En 2013, una gestora tomaba las riendas y el exárbitro Felipe Llamazares, entonces gerente, entablaba múltiples negociaciones con posibles compradores. La deuda renegociada con acreedores hasta 1,7 millones era demasiado lastre y ningún grupo interesado parecía dispuesto a asumirla hasta que José Lasa, otro hombre del baloncesto (exjugador del Real Madrid y Baloncesto León) entró en escena. Su intermediación, como abogado, y el papel de la tercera pieza del mundo de la canasta, otro madridista, Antonio Martín, dio forma al desembarco de la Aspire Academy.

Aspire Academy, fundada en 2004, es un proyecto ligado al gobierno qatarí cuyo objetivo es que los jóvenes más destacados de ese país progresen en una liga como la española. El plan es que adquieran experiencia internacional para que la selección de Qatar afronte con garantías el Mundial 2022, en el que serán los anfitriones. Solo existe un proyecto similar en Bélgica, con el KAS Eupen, de Segunda, aunque el emirato también mantiene acuerdos con medio centenar de clubes de todo el mundo.

Abdullah Abdelsalam y Tarik Salman, dos de los mayores talentos de Oriente Medio, figuran en la plantilla de un club que también cuenta con un holandés (Zuiverloon), un costamarfileño (Touré) y un venezolano (Moreno).

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