Selección española

Las causas por las que Piqué ha perdido la ilusión de jugar con España

El central convive desde junio de 2015 con el rechazo permanente de cierto sector de la afición española

Vídeo: Lopetegui comprende el hartazgo de Piqué - ATLAS

La complicada relación entre Gerard Piqué y cierto sector de la afición española vivió su punto de inflexión el 8 de junio de 2015, curiosamente por un tema completamente al margen del equipo nacional. Hasta entonces, ni chiquilladas como lanzar un escupitajo a Pedro Cortés, delegado de la selección, durante la celebración del Mundial, o echarse una pequeña siesta en un entrenamiento en Curitiba, con España ya eliminada del Mundial, habían motivado un ambiente de rechazo al jugador.

Sin embargo, ese 8 de junio, con su famosa frase «Gracias Kevin Roldán, contigo empezó todo», dicha en la celebración del título liguero del Barcelona de aquella temporada, encendió un odio visceral que se hizo patente apenas dos días después, en el primer entrenamiento de la selección española en León, donde se concentró para enfrentarse el día 12 a Costa Rica.

Aquellos pitos fueron más por su condición de azote del madridismo que por el supuesto carácter nacionalista de Piqué (la famosa foto con su hijo en la Diada de Cataluña se había producido meses antes sin que hubiera tenido consecuencias en su relación con los aficionados de la selección). Pero con el tiempo se fue mezclando todo. Un mes después se repitieron los pitos en Oviedo, y muchas de las críticas tenían que ver con el apoyo del central al referéndum independentista. En Logroño y Alicante se repitieron los silbidos.

Más tarde, cuando los pitos empezaban a ser historia del pasado, Piqué aprovechó para el primer partido de la Eurocopa de Francia para sacar a su hijo al campo con la camiseta de España. Un gesto de acercamiento que no sirvió, sin embargo, para que al zaguero le llovieran los insultos apenas unos días después, cuando le acusaron de hacer una peineta mientras sonaba el himno nacional durante el Croacia-España. Pese a las explicaciones que dio, otro grupo de aficionados dijo entonces que ponía mala cara durante el himno.

En todo este tiempo Piqué ha reiterado en múltiples ocasiones su compromiso con la selección. Nunca ha negado tampoco su postura favorable a una consulta por la independencia (sin apoyarla directamente, eso sí), ni que le encanta meter pullas al Real Madrid.

Hasta ahora, pese a los pitos, el central azulgrana repetía una y otra vez que estaba en la selección española porque quería estar. Las mangas cortadas de una camiseta y este último revuelo le han hecho cambiar de opinión: «Ha sido la gota que ha colmado el vaso». Se declara harto y anuncia que dejará el equipo nacional después del próximo Mundial. España juega de nuevo el próximo 12 de noviembre en Granada, ante Macedonia. Allí se verá en directo la reacción de la afición española ante la decisión de Piqué. Una buena parte ha quedado señalada también por la polémica.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios