Fútbol

La continua lucha de Ivan Klasnic por vivir

El croata, primer futbolista que jugó con un riñón trasplantado, ha sufrido una grave recaída y tendrá que volver al quirófano

Ivan Klasnic, durante una sesión de diálisis
Ivan Klasnic, durante una sesión de diálisis - Daily Mail

Ivan Klasnic entraba, en 2007, en la historia del fútbol al convertirse en el primer jugador profesional que regresaba al césped después de someterse a un trasplante de riñón. La operación no tenía el éxito esperado y el croata se veía obligado a volver a pasar por el quirófano dos meses después. Nunca perdió el ánimo, se machacó para retornar a la alta competición y consiguió volver a sentirse futbolista después de superar las zancadillas que le puso la vida. Ya retirado, fuera de los focos tras su paso por el Mainz, su último equipo, el delantero que triunfó en las filas del Werder Bremen lucha ahora por su vida.

Hijo de padres croatas que huyeron a Alemania por la guerra de Bosnia, el calvario de Ivan Klasnic (29-1-1980) comenzaba en enero del 2007, tres años después de celebrar un doblete con el Werder Bremen (Bundesliga y Copa alemana). Su abogado revelaba entonces que el jugador sufría una grave insuficiencia renal que se le detectaba en 2005 tras una apendicitis. Pero su cuerpo no aguantaba más y tenía que pasar por el quirófano. No le faltaba ayuda y su familia se volcaba con el internacional. Su madre se convertía en su donante, aunque su organismo rechazaba el órgano. No desesperaba a pesar del revés porque había precedentes en otros deportes y él se había propuesto convertirse en el primer futbolista en jugar en la élite con un riñón trasplantado. El neozelandés Jonah Lomu (rugby), el estadounidense Alonzo Mourning (NBA) y el campeón italiano de halterofilia Norberto Oberburger le sirvieron de motivación.

Solo dos meses después de aquella decepción, se le trasplantaba un riñón de su padre. Esta vez sí. La operación resultaba un éxito y, a partir de entonces, el jugador comenzaba una carrera contrarreloj para regresar a los terrenos de juego. La recuperación fue asombrosa, casi milagrosa. Tanto que, en octubre de 2007, ya trabajaba con la primera plantilla del Werder Bremen. Ni en su club se creían lo que veían y se cubrieron las espaldas antes la posibilidad de una desagradable sorpresa. El delantero se veía obligado a firmar un documento por el que asumía toda la responsabilidad en caso de que sucediera una tragedia. El punta firmaba sin dudarlo y en noviembre de ese mismo año, mucho antes de lo previsto, veía el sueño cumplido. Esa temporada, disputaba doce partidos y celebraba seis goles.

Del hospital a la Eurocopa

En junio de 2008 acudía a la Eurocopa con la selección croata, con la que ya había estado en el Mundial de Alemania 2006 y dos años antes en la Euro de Portugal. A final de aquel mes acababa contrato con el Werder Bremen y rechazaba renovar por el club que dudó de su recuperación cuando le hizo firmar aquel documento. El Nantes francés y el Bolton Wanderers inglés fueron sus equipos antes de su retirada en el Mainz 05 alemán en 2012.

El croata ha sufrido una recaída de su enfermedad y ahora lucha por su vida. Se encuentra en estado grave tras sufrir una insuficiencia renal después de que su cuerpo haya rechazado el riñón trasplantado por su padre en 2008. El ex delantero debe someterse a diálisis tres veces por semana y los médicos han barajado la posibilidad de un nuevo trasplante de riñón, aunque los anticuerpos que produce su cuerpo reducen las posibilidades de éxito.

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