Josep Maria Bartomeu junto a varios de sus directivos
Josep Maria Bartomeu junto a varios de sus directivos - EFE
Fútbol

El Barcelona convoca una reunión extraordinaria de su Junta para abordar su crisis tras el referéndum

La decisión de jugar el partido provoca la dimisión de Vilarrubí y Monés, a la que hoy podrían sumarse más directivos

BarcelonaActualizado:

Vienen curvas en el Barcelona. Sobre todo en su Junta directiva después de la controvertida decisión de disputar el partido ante Las Palmas a puerta cerrada. Las dimisiones de Carles Vilarrubí y Jordi Monés, vicepresidente institucional y directivo encargado responsable del área médica respectivamente, por la disputa del encuentro han abierto un cisma dentro del órgano rector del club. Por este motivo, Bartomeu ha convocado una reunión extraordinaria de la directiva, que comenzará a las 12:15 horas de la mañana. En ella se abordará las dimisiones de los dos directivos, otras posibles renuncias, como la de Xavier Vilajoana, y las medidas a tomar tras los la disputa del partido y los disturbios acontecidos durante la jornada de ayer por la celebración del referéndum. Sobre las cuatro de la tarde está prevista una comparecencia pública. Es el resultado de una cadena de hechos que comenzaron a primera hora del domingo.

Los acontecimientos relacionados con el referéndum, con imágenes que iban llegando de graves altercados, pusieron sobre la mesa del club azulgrana la posibilidad de suspender el encuentro, petición que realizaron a LaLiga y a la Federación. No obstante, los organismos federativos declinaron la posibilidad al estar garantizada la seguridad en el Camp Nou. En una reunión de urgencia, los vicepresidentes, junto con Bartomeu, decidieron no disputar el encuentro. Fueron avisados entonces de la sanción que sufrirían. De entrada seis puntos, tres por dársele por perdido el partido ante Las Palmas y otros tres por no jugar. Castigo demasiado severo que anulaba la ventaja lograda en Liga ante todos sus adversarios. Entonces se decidió consultar al vestuario, que pidió jugar por este preciso motivo. Bartomeu adoptó una decisión intermedia y ordenó jugar sin público. La medida del presidente no gustó en el seno de su directiva y varios directivos decidieron dimitir.

El vicepresidente Carles Vilarrubí y el directivo encargado de proyecto Barça Innovation Hub, Jordi Monés, presentaron ayer mismo su dimisión irrevocable, aunque el club no la hizo oficial. Bartomeu les pidió esperar a hoy para debatirlo en Junta y tratar de convencerles de que revoquen su decisión. El presidente paró el golpe momentáneo que hubiera supuesto la oficialidad de ambas dimisiones teniendo en cuenta todas las críticas que estaba recibiendo por su decisión de jugar el partido. «Lamentamos muchísimo lo que está ocurriendo y nos entristece. Es un partido excepcional y queremos dar nuestro apoyo a aquellos que están sufriendo. El Barça siempre ha defendido la libertad de expresión, la democracia y el derecho a decidir. Hemos intentado suspender e partido. La situación no era la ideal para jugarlo, pero por razones excepcionales no ha podido ser. En el club nos hemos reunido todas las partes, también los jugadores, y hemos decidido jugar a puerta cerrada. El Camp Nou vacío sea un mensaje que vea el mundo entero», explicó un afectado presidente que no quiso confirmar ninguna dimisión.

Durante cuatro horas, Bartomeu tratará de reconducir la situación y frenar cualquier otra dimisión que se le avecine. El presidente está sufriendo últimamente un duro desgaste. Diversos procesos judiciales relacionados con Neymar, una moción de censura impulsada por Benedito que finalmente no prosperó, los duros ataques del entorno y oposición y ahora el cisma abierto en su directiva le han puesto contra las cuerdas.