Leo Messi en el centro del rondo durante el entrenamiento realizado en Roma ayer por la tarde
Leo Messi en el centro del rondo durante el entrenamiento realizado en Roma ayer por la tarde - AFP
Liga de Campeones

El Barça tratará de hacer valer la ida para meterse en semifinales

Los azulgranas derrotaron a la Roma por un contundente 4-1 en el Camp Nou, aunque Valverde no se fía

BarcelonaActualizado:

El Barcelona buscará esta noche certificar su clasificación para las semifinales, objetivo para el que parte favorito tras el 4-1 cosechado en el Camp Nou y que obliga a la Roma a ganar por tres goles diferencia para acceder pasar de ronda. Tras dos temporadas cayendo en los cuartos de final, los de Ernesto Valverde tratarán de regresar a las semifinales, con la Liga prácticamente sentenciada tras el empate del pasado domingo entre Real Madrid y Atlético de Madrid, y la final de Copa aparcada hasta el próximo 21 de abril. En Roma no olvidan el arbitraje de la ida, en el que el equipo capitalino reclamó dos penaltis que el árbitro no concedió, lo que provocó las quejas de su entrenador. Ayer Nainggolan lo recordó y se mostró resignado ante las dos jugadas: un derribo de Semedo sobre Dzeko y una falta sobre Pellegrini que el árbitro pitó fuera del área. Incluso Monchi, director deportivo de la Roma, se quejó amargamente en el palco del CAmp Nou.

Eusebio Di Francesco buscará la machada en el Olímpico de Roma. «Siempre hay una gran responsabilidad, porque siempre debemos dar lo mejor para los seguidores: aún más mañana, porque tenemos que redimirnos después de que el 4-1 de la ida. Los aficionados deben ser nuestra arma extra, queremos arrastrarlos. Es normal que la remontada sea difícil, pero hay que creer en ello. Es obvio que tenemos que intentarlo, incluso si nos enfrentamos a un jugador que dijo que no estaba en su mejor momento y que hizo un hat-trick el otro día. Tendremos que intentar, como lo hicimos en el partido de ida, cerrar las líneas de pase», añadió refiriéndose a Leo Messi, que logró los tres goles ante el Leganés. Además, no hay que olvidar el aparente mal momento del conjunto transalpino, que este pasado fin de semana también perdió ante la Fiorentina.

Valverde apostará por su once de gala, con la únicas ausencias de Digne (lesionado) y Coutinho (no está inscrito en la competición), y la duda de Sergio Busquets, renqueante tras forzar su reaparición precisamente en el partido de la ida. El centrocampista se ejercitó ayer junto al resto de sus compañeros y parece claro que jugará si la fractura del dedo de su pie se lo permite. La solidez defensiva y el equilibrio en el centro del campo pasan por su botas. No quiere reservar a nadie Valverde porque no se fía a pesar del contundente resultado. «Evidentemente, este partido se afronta evitando pensar que tenemos algo ganado. La eliminatoria está por decidirse. Es verdad que tenemos un buen resultado, pero nada más. No podemos jugar con la ventaja. Tenemos que jugar como si fuéramos 0-0. Puede pasar cualquier cosa, cualquier desgracia... una expulsión... tenemos que ir a ganar el partido y no pensar nada más», apunta el entrenador azulgrana, que trata de que su discurso suene sincero: «Llevo mucho tiempo en el fútbol para saber que pueden pasar cosas extraordinarias en un partido. El historial dice que, a nuestro nivel, es difícil hacernos gol, pero no podemos pensar que ellos no van a tener opciones y no se la van a jugar. Un error, un exceso de confianza, puede costarnos caro y estamos a las puertas de unas semifinales».

La única referencia que tienen Roma y Barça de un duelo directo fue el que les enfrentó en la temporada 2001-02 y la 2015-16, durante la fase de grupos. Los azulgranas no ganaron en ninguna de las dos visitas al Olímpico (3-0 y 1-1). Precisamente, Ter Stegen no olvida el gol que encajó ante los italianos, obra de Florenzi. El lateral le batió desde el centro del campo al pillarle adelantado. «Aquel tanto me ayudó a crecer y a hacerme más fuerte ante las críticas», señaló ayer el portero alemán. Para el partido de esta noche, el planteamiento táctico del Barcelona plantea algunas dudas. Valverde podría optar por un 4-4-3, en el que Ousmane Dembélé acompañaría a Leo Messi y a Luis Suárez, o reforzar el centro del campo con un 4-4-2 en el que Busquets, Rakitic e Iniesta tienen plaza fija. André Gomes y Paulinho buscan hacerse con la vacante que quedaría, aunque tampoco es dascartable que Semedo libere a Sergi Roberto de actuar en el lateral y el canterano pueda adelantar su posición. Variantes tácticas no le faltan a Valverde.

La Roma espera encomendarse a la magia del Olímpico de Roma, que esta temporada les ha permitido realizar una gran Champions. Su feudo fue inexpugnable en la fase de grupos ante Chelsea (3-0), Qarabag (3-0) y Atlético de Madrid (0-0), y también en los octavos de final ante el Shakhtar Donetsk (1-0). La solvencia de Alisson, portero que figura en la agenda del Real Madrid para la próxima temporada, la clarividencia de Nainggolan y los goles de Dzeko son las grandes bazas italianas para tratar de darle la vuelta a la eliminatoria. Precisamente, Eusebio Di Francesco recupera a Nainggolan y a Under, que no pudieron jugar en la ida, aunque pierde a Perotti por problemas físicos.