Sergio Álvarez celebra la victoria del Celta ante el Barcelona
Sergio Álvarez celebra la victoria del Celta ante el Barcelona - EFE
Fútbol

Balaídos, el feudo maldito de un Barça que piensa en la Copa

Los culés han encajado ocho goles en los últimos años y Valverde reserva jugadores para el partido ante el Sevilla

BarcelonaActualizado:

El Barcelona visita esta noche uno de sus campos malditos antes de la disputa de la final de la Copa del Rey, este próximo sábado ante el Sevilla. Los azulgranas vieron frenada su trayectoria en Balaídos las dos ultimas temporadas cuando los celestes se impusieron de forma contundente. Ocho goles en los últimos partidos ligueros dan medida de la dificultad que tiene para el club catalán jugar en Vigo. Además, no hay que olvidar que Ernesto Valverde ha decidido reservar jugadores y gestionar el colchón de once puntos con el que aventajan al Atlético de Madrid, que el jueves juega en Anoeta. Piqué, Busquets, Iniesta y Rakitic no han entrado en la lista de convocados y el técnico improvisará un centro del campo novedoso en el que André Gomes tiene todos los números para actuar de pivote.

El Celta, por su parte, se juega sus opciones de clasificarse para la Europa League después de una decepcionante derrota ante el Leganés que les deja en novena posición a cinco puntos del Villarreal, que es el equipo que marca el corte, aunque hasta llegar a los castellonenses tendrán que superar al Gerona y al Sevilla, que tienen idénticas aspiraciones. El Celta de Unzué necesita reaccionar ante un líder que aún no conoce la derrota en Liga. El técnico celeste no podrá contar con dos de sus hombres clave: el lateral derecho Hugo Mallo y el internacional chileno Tucu Hernández, que cumplirán ciclo de tarjetas.

El Celta se aferra a su solidez en Balaídos, donde no pierde desde el 17 de diciembre cuando cayeron 0-1 ante el Villarreal, y a que los azulgranas no ganan en Vigo desde abril de 2015. Los gallegos cuentan con Iago Aspas y Maxi Gómez como la gran baza para batir a Ter Stegen. Los dos delanteros suman 33 goles, siendo una de las mejores duplas atacantes de la Liga. «Dudar en este momento de que tener a Iago y Maxi en el campo juntos sea un problema, me hace pensar que alguien está ciego o no ha visto nada de nuestro equipo», asegura Unzué.

El Barcelona quiere cerrar el maleficio que sufre cada vez que visita Vigo y dar un paso casi definitivo por el título liguero. No obstante, la Copa del Rey asoma en el horizonte y obligará a rotar. Lucas Digne, ya recuperado de su lesión muscular, podría relevar a Jordi Alba en el lateral izquierdo, y Nelson Semedo a Sergi Roberto, en el derecho; Thomas Vermaelen, entrar en el eje de la zaga por Gerard Piqué, que no entró en la convocatoria; y en la delantera, Ousmane Dembélé opta a la titularidad para acompañar a Messi y Luis Suárez, lo que significaría volver al 4-3-3. Tampoco participará Ivan Rakitic en Balaídos, pues fue intervenido del dedo de una mano el pasado miércoles, y confía en llegar a tiempo para jugar el sábado en el madrileño Wanda Metropolitano. «Mañana va a haber cambios. Estamos en una semana importante, venimos de partidos exigentes y necesitamos descansos», confirmó Valverde, que analizó el partido que espera este martes: «Es un rival al que nos hemos enfrentado tres veces. Está peleando por entrar en puestos europeos. Tenemos la opción de sumar tres puntos sabiendo lo que nos queda y lo que necesitamos para ser campeones. El Celta suele hacer buenos partidos contra los equipos de arriba. Vienen de ganarle 4-0 al Sevilla, de empatarle al Madrid... Tenemos alicientes para superar el reto».

El Celta también se muestra ambicioso. Unzué asegura que buscara la victoria, algo a lo que se siente obligado porque cualquier otro resultado no le vale. «En cuanto a motivación es un partido fácil de preparar. Nosotros tal y como estamos el empate no lo podemos firmar, necesitamos ganar sabiendo de la dificultad. Estoy seguro que vamos a competir y que ellos saben que aquí no van a tener un partido plácido», aseguró el entrenador del Celta. Y no descartó que su equipo pueda entrar en Europa: «Ese séptimo puesto está a cuatro puntos. Es una diferencia importante con los partidos que quedan pero esa posibilidad está y la vamos a pelear. Cada semana que pasa, de no ganar, vamos perdiendo balas».