Un aficionado con una estelada pita
Un aficionado con una estelada pita - JAVIER SORIANO

Final Copa del ReySe avecina otra pitada al himno

La situación de Cataluña agravara los abucheos por parte de los culés

BarcelonaActualizado:

Lleva el Barcelona cuatro finales consecutivas disputadas y en todas ellas ha cobrado especial importancia los pitos que ha recibido el himno español y el Rey en los prolegómenos del encuentro. En esta ocasión no cambiará el guión. Es más, la situación político y social vivida en Cataluña en los últimos meses provocará un aumento en la virulencia de los silbidos por parte de la afición azulgrana, que puede provocar la reacción inversa de los seguidores sevillistas, muy identificados con el sentimiento aglutinador que defiende el gobierno español.

El Barcelona se mantendrá fiel a su discurso de los últimos años y, amparándose en la libertad de expresión, no censurará los abucheos. «En todas las Copas del Rey que yo he sido directivo han pitado. La gente puede decir lo que quiera, hay democracia y cada uno se expresa como quiere», ha explicado Bartomeu cada vez que le han preguntado sobre esta cuestión. No obstante, abuchear al Rey o pitar al himno nacional puede tener consecuencias. Si en las últimas finales toda la polémica quedaba limitada al cruce de declaraciones entre los republicanos y los defensores de la unidad nacional, ahora hay precedentes judiciales que convierten la acción en punible.

Todo aquel que pite al himno se arriesga a sufrir la misma condena que Santiago Espot, presidente de Cataluña Acción, al que la Audiencia Nacional condenó este pasado mes de diciembre a una multa de 7.200 euros como promotor de la pitada al himno ante el Rey Felipe VI en la final de Copa del 2015 disputada en el Camp Nou entre Barça y Athletic de Bilbao. El juez consideró en su sentencia que Espot era autor de un delito de injurias a la Corona y otro de ultrajes a España al considerar que su actuación no estaba amparada por el derecho a la libertad de expresión. Y le acusó de ser el autor «de un plan preconcebido y planificado por el mismo» que ejecutó con el «deliberado y firme propósito de ofender y menospreciar al jefe del Estado español y al himno nacional».

Estas actitudes han sido incluso cuestionadas por Piqué que ha asegurado públicamente que «pitar quizá no sea lo más correcto, no es la mejor decisión», aunque también tiene claro que «al final la gente expresa un malestar, porque que silben indica eso. Yo también me haría la pregunta desde el otro lado: ¿por qué pitan? La gente no pita de manera gratuita».