Hernández Hernández rodeado de jugadores del Barcelona y del Madrid
Hernández Hernández rodeado de jugadores del Barcelona y del Madrid - AFP
Barcelona-Real Madrid

El arbitraje no deja a nadie indiferente en el clásico

Los futbolistas de Barcelona y Madrid se sienten perjudicados por Hernández Hernández

BarcelonaActualizado:

El arbitraje de Hernández Hernández no dejó a nadie indiferente. Tanto Real Madrid como Barcelona se sienten perjudicados por la actuación del colegiado, aunque tampoco quisieron cargar tintas sobre su actuación. Zidane no quiso valorar el trabajo del árbitro: «Ha sido un partido complicado para el árbitro, pero no me voy a meter, es complicado, ha habido un poco de todo pero eso no va a cambiar nada al final. Ya está». Y Valverde echó balones fuera aunque se mostró ácido cuando apuntó: «Suerte que no teneos el VAR porque si no aún estaríamos jugando». «De descafeinado nada, ha tenido mucha cafeína. En un encuentro de estos tienen que haber tensión. Ha sido intenso desde el primer minuto. Todos queremos ganar al rival. Los goles han venido rápido y luego se ha complicado con las tarjetas. En la segunda mitad, hemos luchado para que no se notara la inferioridad. No hemos renunciado al ataque. Teníamos que juntarnos mucho y no renunciar al ataque», empezó explicando el entrenador azulgrana antes de enjuiciar al colegiado: «Ha habido muchas acciones, habrá que verlas en televisión para verlas más claras. La jugada de Sergi Roberto es extraña, me extraña que le haya pegado en la cara. Lo tendré que ver por la televisión».

Una de las jugadas que se le discutió a Hernández Hernández fue la que precedió al gol de Messi, ya que se reclamó falta de Luis Suárez sobre Varane. El uruguayo reconoció que golpeó al francés. «Los clásicos se juegan así. Ha sido un lindo encuentro. Lo que queríamos era ganar. La expulsión de Sergi Roberto nos perjudicó un poco y más contra un rival como el Real Madrid. El empate tampoco venía mal al ver cómo ha ido el partido», explicó. Y se refirió a la acción polémica: «Es falta, porque Varane controla y le meto el pie. Pero ha sido la decisión del árbitro. Me sorprendió».

El Madrid, al margen de reclamar esa falta, también pidió un penalti de Jordi Alba sobre Marcelo que no fue concedido. Casemiro fue cuestionado al respecto, que trató de disculparle aunque reconoció el error: «No podemos hablar del árbitro, quiere hacer lo mejor siempre, puede equivocarse para uno o para otro, no hay que hablar del árbitro y sí del partido, de los dos equipos jugando bien queriendo la victoria, aunque el Barcelona ya es campeón, y hemos demostrado que los dos equipos somos los mejores de la Liga». Y añadió: «El resultado es justo pero quizás el árbitro pudo pitar un penalti. Tenemos que dejar claro que no es su culpa, es imparcial. No podemos hablar del árbitro, a veces se equivoca».

En la misma línea se mostró Butragueño, que quitó hierro a la falta de Bale sobre Umtiti por la que se reclamó tarjeta roja para el galés pero que quedó impune. «Buena sensación por el juego del equipo, sobre todo en la primera parte en la que hemos sido muy superiores y nos hemos debido ir con 1-3. Ellos con diez se han agrupado mejor, han defendido mejor que en el primer tiempo. No nos gusta hablar de los árbitros, pero ha habido dos jugadas críticas, el segundo gol que es falta muy clara sobre Varane y luego un penalti que igual el árbitro no lo ve, pero me extraña que no lo vea el línea», apuntó el director de relaciones institucionales del Real Madrid. Butragueño insistió: «Imagino que cuando el árbitro vea las jugadas, pensará lo mismo. No hemos tenido suerte. Lo de Bale a lo sumo es amarilla. Digamos que Hernández Hernández lo ha visto de otra manera y no hemos tenido suerte».

Por parte azulgrana, Sergio Busquets trató de poner paz a las críticas. El centrocampista tendió una mano al árbitro. «No he visto la repetición de las jugadas polémicas. No ha tenido que ver en el resultado final», aseguró antes de valorar la racha que mantienen sin perder: «Lo prioritario es la Liga y los récords bienvenido sean, a todo el mundo le gusta. Pero durante los partidos piensas en ganar, no en récords. Ya no nos jugamos nada, pero intentaremos ganar». Y pasó del pasillo: «Una anécdota. Cada equipo decide qué quiere hacer». Andrés Iniesta tampoco quiso polemizar: «Los clásicos son así. Son partidos intensos, aunque no te juegues nada, son distintos y especiales. Ha sido bonito. Los dos hemos intentado sacar lo que teníamos para ganar. El empate nos deja con un buen sabor de boca».

El pasillo de Piqué

La nota divertida, y en cierto modo crítica, la puso Gerard Piqué, que tras dar la vuelto al campo junto al resto de sus compañeros al término del encuentro, cogió el micrófono y reclamó el pasillo que no les habían hecho los jugadores del Real Madrid. «Como estamos en familia y no nos han querido hacer el pasillo, le pido a nuestro staff que nos lo haga y con eso ya nos vamos», soltó para alborozo y algarabía de la grada del Camp Nou. Los técnicos, médicos y encargados de material del equipo hicieron un pasillo improvisado y con eso los culés se marcharon.