Fórmula 1Fernando Alonso se queda

El acuerdo de McLaren con los motores Renault en recambio de Honda implica que el español renovará por su actual equipo

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El divorcio se ha consumado por agotamiento, como un alto porcentaje de las separaciones. La asociación entre McLaren y Honda se ha roto después de tres años decepcionantes, más que eso, desastrosos para el segundo mejor equipo de la historia de la Fórmula 1. McLaren se ha cansado de hacer el ridículo por los circuitos de todo el mundo. Desde hace semanas planteó la fractura ante la evidente falta de evolución de los ingenieros japoneses. La escudería británica montará propulsores Renault a partir de 2018 y durante dos campañas más. Este giro ayudará, sin duda, a la renovación por McLaren de Fernando Alonso, quien a sus 36 años no se resigna a la rendición y pretende ganar al menos un título más que añadir a los que conquistó hace más de una década (2005 y 2006). Honda se quedará en la Fórmula 1 como proveedor de Toro Rosso y en ese canje de piezas es más que probable que Carlos Sainz acabe en el equipo Renault como moneda de cambio.

El cambalache que ayer se conoció procede del fracaso de Honda como fabricante de motores de Fórmula 1. La marca japonesa no ha sabido construir un propulsor lo suficientemente fiable y rápido para consolidar la alianza con McLaren, que pretendía durar una década, terminar con la hegemonía de Mercedes y gobernar la Fórmula 1.

A ese consorcio se unió hace tres años Alonso impulsado por Honda. La multinacional nipona paga la mitad de su sueldo (ronda los 30 millones), financia con casi 100 millones a McLaren y le entrega sus motores. Pero el rendimiento ha sido ruinoso, tanto que ha llevado a los peores resultados de la vida deportiva de Alonso, de McLaren y a un peligro de viabilidad de la compañía británica. Los pésimos guarismos han provocado la huida de patrocinadores y un escaso acopio de euros por parte de la Fórmula 1, que reparte dividendos entre los equipos según su clasificación en el Mundial de constructores. Como McLaren ha sido de los peores en tres años, casi no ha ingresado dólares en su cuenta.

Pese a condiciones tan ventajosas, McLaren ha entendido que estaba en juego el futuro de la compañía. La multinacional de automóviles japoneses no ha sido capaz de encontrar soluciones en la Fórmula 1 actual, que implica motores turbo híbridos de naturaleza muy compleja.

La primera opción de McLaren fue Mercedes, en una reunión al máximo nivel entre los propietarios de ambas sociedades que concluyó sin éxito. Después lo intentaron con Ferrari. La misma respuesta negativa. A McLaren no le quedó más alternativa que plantear un acuerdo con Renault, el tercer mejor motor de los cuatro que hay en la F1. Pero a la escudería británica le compensa el cambio, ya que Renault no es tan inferior a Mercedes o Ferrari como Honda. El motor del McLaren es un infierno cada vez que se enfrenta a una larga recta, carente el coche de potencia y velocidad.

Este convenio implicará que Alonso se quedará en McLaren. El español está a gusto con el equipo, cree que el coche tiene un buen chasis y que es uno de los mejores en circuitos revirados. Solo le falta el motor. Por la confluencia de intereses, Honda se quedará en Toro Rosso (la F1 no quiere perder a los nipones) y Carlos Sainz emigrará a Renault. Joylon Palmer perderá su plaza en favor del español, quien se desvinculará así del ecosistema de Red Bull.