Miguel Ángel López, tras su victoria en Sierra Nevada
Miguel Ángel López, tras su victoria en Sierra Nevada - EFE

Vuelta a EspañaLos jóvenes de la Vuelta: 'Superman' se pone al frente de la nueva generación

El colombiano Miguel Ángel López, apadrinado por Vicente Belda, gana dos etapas y termina octavo con 23 años

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Antes de que le conocieran por su nombre ya se hablaba de él. Era el chaval que batía los récords de Nairo Quintana en las carreras juveniles. Miguel Ángel López. Y antes que por su nombre se supo de él por su apodo, 'Superman'. Se lo pusieron en la Vuelta de la Juventud Colombiana. Días antes de la carrera, dos ladrones le asaltaron mientras se entrenaba. Cuchillos en mano le quisieron quitar la bici. López, menudo de talla, menudo es. Les hizo frente. Recibió varias puñaladas en una pierna pero salvó su tesoro, la bicicleta. Lo era todo para él. Con las heridas recientes acudió a esa carrera juvenil, atacó en el alto del Crucero y ganó. Desde entonces le llaman ‘Superman’, el portento que con 20 años, apenas dos después de dedicarse al ciclismo, se impuso en el Tour del Porvenir de 2014. En esta Vuelta ha sido el mejor joven, ha terminado octavo en la general y se lleva dos etapas de montaña.

Tanto le insistieron a Vicente Belda, antiguo director del Kelme y ‘exiliado’ en Colombia tras la Operación Puerto contra el dopaje, que fue a verle. Un vistazo bastó. Una perla en bruto. Brillaba pese a su falta de técnica y cultura ciclista. Belda, como antes había hecho con Nairo Quintana, le abrió la puerta del ciclismo europeo. Hizo algo más. A muchos corredores colombianos instalados en el viejo continente les pesa la nostalgia. Les vuelve melancólicos ese océnano de distancia. Belda adoptó a 'Superman'. Le hizo hueco en su casa en Cocentaina (Alicante). Allí, López encontró otra familia. Ciclista. David, hijo de Vicente Belda, era corredor profesional —luego dio positivo por EPO—. Hasta el yerno de Belda, Javier Cherro, competía. 'Superman' estaba en casa.

Creció en la escuela ciclista del técnico alicantino. López no sabía nada de su deporte. De hecho, le tiraban más los toros. Belda contó en una ocasión que su 'inquilino' prefería ver una faena de José Tomás antes que una etapa de la Vuelta al País Vasco. Sabía más de toreros que de ciclistas. Un ejemplo: en su segunda carrera del calendario UCI World Tour, la Vuelta a Suiza de 2015, deslumbró con una serie de ráfagas en la eterna subida a Solden. Esa etapa la ganó Thibaut Pinot y 'Superman' acabó cuarto. No conocía al francés, tercero en el Tour de Francia un año antes.

López estaba por hacer

Como sus rodillas. Su talón. Las articulaciones le fallan desde casi la pirmera pedalada. «Sólo pido que no me duelan», dijo tras ganar en esta Vuelta la etapa de Calar Alto, una cima que había visitado semanas atrás con Belda. Luego repitió en Sierra Nevada tras dejar atrás a Contador. López tiene otra debilidad: no deja de caerse. Carencias técnicas y una buena dosis de mala suerte . En 2016 debutó en la Vuelta a España. Duró seis días y se dejó en un tropiezo media docena de dientes. Ese invierno le atropelló un automóvil en Colombia. Le partió una tibia. La lista de sus heridas es larga. Tiene más currículo como enfermo que como ciclista. Aunque eso está cambiando. Con 23 años ya ha ganado la Vuelta a Suiza, la Milán-Turín y la etapa de las Lagunas de Neila de la pasada Vuelta a Burgos.

Y esta Vuelta a España ha sido su confirmación. Torero de grandes plazas. Su historia asombra. Sexto de siete hermanos e hijo de un agricultor que le quería para trabajar el campo, no para aquel vicio del ciclismo. A 'Superman' le gustaban las bicicletas de sus amigos y sus hermanos; él no tenía. Ellos podían ir a la escuela, cuatro kilómetros de ida y cuatro devuelta, pedaleando. Un lujo. «Yo no tuve una hasta los 16 años», recuerda. La heredó. Uno de sus hermanos ya había dejado el colegio. Ya no la necesitaba.

El ciclismo llamó su puerta. En el programa de fiestas de su pueblo anunciaban una carrera ciclista. La inscripción costaba 10.000 pesos. Ni pensar. Una fortuna. Pero un político en campaña electoral se rascó el bolsillo y apuntó al chaval. López ganó. Y venció luego, aún juvenil, en una competición contra corredores profesionales. Entonces, en Colombia, empezó a oírse que había un chaval, apodado 'Superman', que era mejor que Quintana.

David de la Cruz

Sólo la mala suerte, coronada con una caída en el Cordal que le obligó a abandonar, le ha impedido terminar entre los diez primeros. El catalán, con 28 años, viene del atletismo, empezó muy tarde en el ciclismo y no deja de crecer.

Pello Bilbao

Joven y experimentado. Ingresó muy pronto en el campo profesional y, con 27 años, ha explotado en su séptima temporada. El vizcaíno tiene velocidad y capacidad para estar con los mejores en la montaña. Ha sido el sostén de Aru y López en la Vuelta.

Marc Soler

El ciclista catalán formado en el Iberdrola es la apuesta de futuro del Movistar. Aún tiene 23 años y ha sido su debut en la Vuelta. Vino a aprender y se ha doctorado en protagonizar fugas. De él ha dicho Valverde que “podrá ganar lo que quiera”.

Enric Mas

Alberto Contador le ha nombrado su heredero. El ciclista mallorquín, de apenas 22 años, ha repartido deslletos en carreras de pretigio. Buen escalador, se dejó ver en la etapa del Garbí y también en el Angliru. ‘El nuevo Contador’, le llaman.

Iván García Cortina

El potente corredor asturiano, de 21 años, es un privilegio para el ciclismo español. Tiene planta y actitud de clasicómano, fuerza para carreras como el mundial y vocación para botar sobre los adoquines belgas. Rompe los moldes.