Vuelta a España

Nielsen aliña una etapa plomiza

El noruego venció en el esprint de una jornada de transición antes de la decisiva contrarreloj del viernes

Nielsen, a la derecha, festeja el triunfo en la entrada a meta
Nielsen, a la derecha, festeja el triunfo en la entrada a meta - EFE
ALEJANDRO DÍAZ-AGERO - adiazagero - Actualizado: Guardado en: Ciclismo

La etapa que unía Requena con Gandía, la decimoctava de esta Vuelta a España, tenía visos de ser una transición hacia el último giro de tuerca de la competición. Los treinta grados, potenciados por la humedad imperante a medida que la masa ciclista se aproximaba a la costa, sumados a la pesadumbre que castiga ya sin miramientos las piernas de los corredores, hacian de la antepenúltima etapa un trámite que se decidiría sí o sí al esprint.

Y allí fue donde ganó Marcus Cort Nielsen, ciclista noruego del equipo Orica. Se impuso en la larga recta final a Nikias Arndt, que se había beneficiado del buen trabajo del Giant pero que tuvo que conformarse con ser segundo, en lo que fue el único calambrazo de una larga etapa sin chispa.

La jornada discurrió durante su práctica totalidad en la bipolaridad que establecieron los cinco escapados, con Pierre Rolland a la cabeza y Jauregui, Vervaeke, Beppu y Cattaneo de escuderos, y el pelotón. El ritmo no fue ni mucho menos alto. Tampoco interesaba desgastarse en una etapa de recorrido plomizo pero que contaba con un puerto de categoría dos, el de Casa del Alto, que contempló la subida en tren de una carrera a la que solo le interesaba colocar a sus especialistas para el kilómetro final.

El pelotón, comandado en la práctica totalidad del tramo por el ETIXX Quick Step, mantuvo controlada la distancia con el quinteto avanzado, que sufrió el castigo del viento que soplaba en contra, para terminar absorbiéndolos a falta de once kilómetros para la línea de meta.

La general se mantiene intacta, con Quintana líder y Froome, Chaves y Contador a la zaga. Todos los focos están ahora sobre la contrarreloj de mañana. Treinta y siete kilómetros en los que Chris Froome deberá jugarse el todo o nada para arañar minutos a Nairo, y poder así disputarle el maillot rojo el sábado. Habrá que estar al tanto de lo que haga Castroviejo, confirmado como especialista después de rozar la medalla en la contrarreloj de Río.

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