Ciclismo

El ciclismo quiere suplentes

Unzué, ante las caídas o accidentes, reclama que se pueda sustituir a los ciclistas durante las carreras

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El hechizo del ciclismo es su historia, las andanzas de sus antepasados, los iconos que coronan sus puertos, las estrechas lenguas de asfalto que escalan hasta las nubes o las fotos en blanco y negro que decretaban la dureza de otra época. Ciclismo y memoria se dan la mano. La prueba más antigua del calendario nació con los bisabuelos o tatarabuelos de los lectores, allá por 1893, Lieja de camino a Bastogne y vuelta a Lieja por senderos de tierra y frondosos bosques en las Ardenas. Vino luego la París-Roubaix por sembrados de cereales y rutas de adoquines para tractores. El primer Tour vio la luz en 1903... Desde entonces el ciclismo mantiene un esqueleto uniforme en el que se han trazado pocas modificaciones. Un deporte de raíces profundas tendente al inmovilismo. Una alteración ocurrirá este año: en el Tour, la Vuelta y el Giro, los equipos contarán con solo ocho corredores, uno menos que antes, 22 menos en el global. Y en la innovación surgen las propuestas. Eusebio Unzué, manager del Movistar, plantea la opción de cambiar ciclistas durante la prueba si se produce un accidente irreparable.

Unzué tiene 62 años y lleva 39 en la dirección del equipo más emblemático de España, Reynolds, Banesto, Baleares, Caisse d’Epargne y ahora Movistar. Se ha adaptado a los modos contemporáneos y a los vaivenes de su deporte. No pierde la percepción futurista. Se pregunta: «¿Por qué no podemos sustituir a un ciclista que se ha caído y se ha retirado?». Y lo argumenta a ABC: «No perjudicaría a nadie y todos competiríamos en igualdad de condiciones. El nuevo corredor no contaría para la clasificación general, aunque sí para la de equipos. Una cosa es que seamos un deporte antiguo y otra, que no podamos hacer progresos».

El fútbol ha empezado a introducir el videoarbitraje, pese a que el sistema tarda demasiado en orientar a los colegiados. En el tenis se detiene el juego a petición de los concursantes para determinar si la bola entró o no con el ojo de halcón. La Fórmula 1 es una sinfonía de cambios anuales, en innovaciones tecnológicas, estética de los coches, modificaciones en la formación de la parrilla. En el atletismo, otro deporte reacio a los cambios, se va a variar el sistema de acceso a las grandes citas, Mundiales, Europeos, Juegos: contará el ranking y no la marca mínima. En el baloncesto se introdujo hace décadas la línea de tres puntos y más recientemente, el tablero luminoso de tiempo de posesión... «Sería interesante desterrar esa imagen de crueldad del ciclismo, esa sinrazón de que se caiga un corredor y condicione totalmente el Tour o la Vuelta de un equipo».

Le sucedió a Movistar en el último, aquella caída de Valverde en la primera etapa en Alemania partió el Tour y la temporada al equipo.

«No se trata de sustituir a todo aquel ciclista que abandone –razona Eusebio Unzué–. Si no puede continuar porque no da más de sí o es presa de la fatiga, pues mala suerte. Te quedas con uno menos».

La propuesta incita a pensar en la picaresca, tan extendida en el ciclismo. ¿Qué pasa si un corredor finge una lesión? «No se trata de fingir lesiones –comenta el manager del Movistar–, sino de sustituir a uno por otro cuando hay un abandono por caída y existen razones clarísimas. Cualquier decisión en este sentido tendría que ser revisada y decretada por los médicos de la organización, evidentemente».

Unzué discurre otra variante, la del ciclista con molestias o lesionado. «Para este caso, el corredor podría parar durante dos o tres días, recuperarse de la dolencia y volver a la carretera tres etapas después, por ejemplo».

Lo que para unos representa la esencia del ciclismo, ese escaparate del dolor, para Unzué es un atraso. «No estaría mal que dejásemos de parecer unos brutos capaces de todo. Un poco de sensatez vendría bien».