Theo Vargas deja las retransmisiones, pero no la comunicación.
Theo Vargas deja las retransmisiones, pero no la comunicación.
Cádiz CF

A todos, mil veces gracias

"Este domingo viviré un día muy especial"
Por  14:47 h.

Casi tres décadas comentándose en los corrillos futbolísticos gaditanos que Theo Vargas iba a matar de un infarto a cualquiera de los que cometían la osadía de escucharle en sus retransmisiones. Consecuencia de ello, centenares de narraciones sobre todo lejos de Carranza, que eran las más escuchadas, se han dicho muchas verdades y otras no tanto. Como cualquier compañero que a diario se muestra ante un micrófono, y en el mundillo del fútbol pasa mucho, estuve sujeto a todo tipo de críticas que en algunos casos rozaron el insulto. Pero hay que aceptarlo, pues, como en su día, primeros de los ochenta, me dijo Lola Flores en el aeropuerto de Málaga, que “hablen bien o mal de mí pero que hablen “.

No sé si a lo largo de mi trayectoria profesional me equivoqué mucho, seguro que sí, pero lo primero que hice cuando me invitaron a salir de la SER fue pedir perdón a los compañeros que en cualquiera de mis comentarios se sintiesen ofendidos. Y no me arrepiento. Sin duda, algunos deben seguir dolidos conmigo cuando ni tan siquiera se han interesado por mi estado de salud cuando hace poco más de veinte días pude quedarme en el quirófano.

No guardo rencor, aunque en circunstancias como las que he vivido uno empieza a valorar quién es quién y a distinguir al compañero del medio al que representa. A la larga, todos terminarán siendo lo que fui yo, un número más dentro de una empresa con fines única y exclusivamente económicos para las que no existen sentimentalismos de tipo alguno.

Ahora, definitivamente abandono. Lo hice días atrás, y obligado por las circunstancias. En solo tres meses pasé dos veces por quirófano y con 59 años quiero seguir viviendo. A partir de ahora colaboraré con mis columnas en CANAL AMARILLO y LA VOZ. Gracias compañeros por permitirme esta humilde colaboración. También lo haré en la revista oficial del Cádiz CF, donde Vizcaíno se ha volcado conmigo desde mi salida de Prisa.

No tengo palabras de agradecimiento al presidente del Cádiz CF, tantas veces vilipendiado y ahora admirado por muchos, que además me permitió seguir retransmitiendo cuando más lo necesitaba. También comentaré los partidos como cualquier seguidor del equipo amarillo. Gracias Manolo.

Seguiré asistiendo a las tertulias de Canal Sur mientras mi amigo Fernando Pérez Cabrales, quien estuvo en mi equipo a mi llegada a Cádiz junto a Carlos Alarcón, me lo siga permitiendo.

Este domingo, ante el Rayo, viviré un día especial. Previsto tengo fotografiarme con los compañeros que hicieron conmigo inalámbrico, y con los que hice gran amistad de medios diferentes y que en algunos de los casos considero amigos. Será bonito, muy bonito, porque además esas instantáneas serán reflejadas en un libro de anécdotas que no tardará en salir, aunque mi dejadez lo ha retrasado casi dos años, pero nunca es tarde. En esa fotografía no faltará Julio Camacho, ese niño que comenzó conmigo con poco más de ocho añitos y del que tan orgulloso me siento de que hoy sea uno de los mejores periodistas que tenemos en Cádiz.

Pues lo dicho, gracias a la Virgen del Rosario y al Nazareno, tantas veces nombrados en mis narraciones radiofónicas y por los que nadie murió de un infarto escuchándome. Tampoco yo, aunque mis arterias ya me han avisado en dos ocasiones, y mi familia merece algo más de lo que les he dado hasta ahora. A todos, incluyendo quienes me criticaron con dureza pero me oían, gracias y mil veces gracias.