Abdullah no tuvo su mejor día en Lorca.
Abdullah no tuvo su mejor día en Lorca.
Cádiz CF

Ojalá sea un accidente

No fue normal que el primer disparo a puerta de los amarillos fuese a la media hora de partido
Por  18:11 h.

Hacía tiempo que no veía jugar tal mal al equipo gaditano en partido oficial de Liga. La memoria me dice que fue precisamente en Lorca, con Raúl Agné de entrenador, el último gran ridículo de los amarillos donde abandoné la retransmisión para la Cadena Ser con la única intención de dar paso a la cantidad de llamadas telefónicas de los oyentes que querían manifestarse.

Lo sucedido el pasado sábado, espero que un fatal accidente, te hace recapacitar y dejar claro lo dicho en otras ocasiones. Sumar los tan necesarios 50 puntos para mantener la categoría es de obligado cumplimiento, y con ese pensamiento debemos ir avanzando en tan dura y larga competición en la categoría de plata de nuestro fútbol.

Lo veía por televisión y por momentos pensaba en el desastre final. No era normal que el primer disparo a portería por nuestra parte llegase a los 30 minutos de partido. Lo intentó Aitor, para alegría del centenar de gaditanos que se encontraban en el Francis Artés Carrasco presenciando el choque. Para colmo, Garrido no tenía su tarde, marcaba en propia puerta y se hacía con la tarjeta amarilla que pudo ser roja más adelante pero el árbitro le perdonó claramente la segunda. Los amarillos se cargaban de amarillas y la situación se complicaba por segundos.

Lo intentó Cervera con cambios en el descanso que solo sirvieron para mantener un poco más en posesión la pelota en su poder. Mejoró el equipo con la entrada de Rubén Cruz, que disparaba desde cualquier punto, y la velocidad de Salvi Sánchez, en la que los cadistas confiamos y de las que siempre esperamos lo mejor. Pero nada de nada. En los últimos ocho minutos de partidos encajamos otros dos goles, y la goleada inevitable que me parece increíble con todos los respetos al conjunto lorquino, con fallo lamentable de Cifuentes en uno de los goles buscando despejar la pelota.

Derrota de la que habrá que sacar conclusiones y espero que pronto, pues un punto de nueve posibles son demasiado pocos en nuestro actual equipo. Como bien indicaba Álvaro Cervera tras finalizar el partido «podemos perder por aciertos de contrario pero no por tonterías». En todo caso, el equipo murciano fue superior al nuestro y lo demostró en los noventa minutos de juego. Partido que hemos de olvidar cuanto antes y a pensar en el futuro, pues nos llega Osasuna que no es moco de pavo y además serio aspirante al ascenso de categoría.

Afortunadamente para el Cádiz ya se cuenta con Rubén Cruz y Alberto Perea, y pronto se contará, afortunadamente, con Álvaro García, Jose Mari y Sankaré. Con la plantilla al completo Álvaro Cervera podrá, de una vez, tener a sus hombres para sacar de inicio el equipo que crea conveniente. Un equipo que, seguro, ofrecerá las garantías que no mostró en Lorca y que a buen seguro ganará muchos enteros. El director deportivo Juan Carlos Cordero, gran artífice de los hombres con los que cuenta el equipo cadista, lo tiene claro. El tiempo dará o quitará razones.