Aridane corta un balón durante el último partido de Liga.
Aridane corta un balón durante el último partido de Liga.
Cádiz CF

No me gusta el parón

Cuando un equipo va en racha positiva lo peor que le puede suceder es cortarla por inactividad obligada
Por  14:38 h.

Los cadistas nos comemos el turrón con más tranquilidad que años precedentes. Este año conseguimos salir del pozo y con Álvaro Cervera al frente del equipo se alcanzó la Liga 1-2-3 que mínimamente merecían los nuestros tras seis temporadas en el ostracismo. Vizcaíno y Pina unificaron criterios y de la mano caminan con éxito para al menos consolidar al equipo en la categoría y de paso estabilizarlo también en la parte económica que lo cogieron en la ruina.

La afición vibra con los suyos, lo que hace años no sentían en sus vísceras y hasta los empleados de la entidad cadista trabajan con la certeza de que sus mensualidades no corren peligro. Y todo esto, seamos sinceros, porque el club está en manos de Vizcaíno y Pina, quienes junto a Juan Carlos Cordero y todo el equipo técnico, pasando por los administrativos, miembros del Consejo y hasta el mismísimo Juanito Marchante, realizan un trabajo en equipo que a medida que pasan los meses se ve reflejado en el caminar de nuestro particular submarino.

Trabajar en equipo. Eso hacía años que no se vivía en una empresa como el Cádiz CF Ahora sí, 2016 nos llevó a la consolidación de un cambio que se veía venir desde que Locos por el Balón se hacían con las riendas de una entidad a la deriva. Y tuvo que ser en Alicante, escenario donde nos llevamos una de las mayores decepciones de las últimas décadas, tras el penalti fallado por Abraham Paz, donde un gol de Güiza nos llevaría a la gloria tras una soberbia fase de ascenso. Así estaba escrito y así recordaremos siempre el ambiente vivido sobre el Rico Pérez, con centenares de gaditanos que terminaron coreando el famoso cántico que los islandeses promovieron en la última Eurocopa.

Pero volviendo al presente, no me gusta el parón. Normal, porque cuando un equipo va en racha positiva lo peor que le puede suceder es cortarla por inactividad obligada. En todo caso, confiemos en el trabajo encomendado por los técnicos a los futbolistas y en que nadie venga con sobrepeso. Siempre recordaré lo en serio que se tomaba este asunto Lorenzo Buenaventura, al menos para mí, el mejor preparador físico de la entidad cadista desde que llegué a la Tacita. En todo caso, tengo plena confianza en Cervera y los suyos, y no dudo lo más mínimo que regresarán al trabajo en las condiciones necesarias para continuar con la racha ascendente con la que acabaron el año en curso.

Y termino felicitando al personal que de alguna manera sigue con entusiasmo nuestro Club. Los cadistas vivimos con felicidad los momentos dulces que nos hacen pasar, como también felicito a Alvarito García, seleccionado entre los mejores de la Liga 1-2-3 para ese partido ante el combinado andaluz a celebrar el próximo día 29 en el Benito Villamarin. A todos, donde incluyo a los lectores del grupo Vocento, felices fiestas y prospero año nuevo.