Panorámica del estadio Carlos Belmonte.
Panorámica del estadio Carlos Belmonte.
Cádiz CF

Ganar nos lleva a la liguilla

Tres puntos para atar un objetivo que se está haciendo de rogar
Por  0:26 h.

En la larga vida profesional de un informador deportivo hay cosas que se quedan grabadas difíciles de olvidar. En mi caso jamás olvidaré algunas visitas al estadio Carlos Belmonte de Albacete, y hoy les contaré dos de esos viajes que en mi mente quedaron y que en ocasiones recuerdo.

La primera experiencia quedó grabada, y la conservo en una cinta casete de las que ya ni se ven; y la segunda fue un accidente que junto a mi esposa nos iba costando la vida.

Recordar la primera me resulta agradable. Fue hace muchísimos años, casi tres décadas, y además una de las primeras decisiones que tomé a título personal en la empresa donde tantos años trabajé, Cadena Ser en Cádiz. Por aquel entonces nuestro Cádiz CF, que militaba en la Primera División de nuestro fútbol, buscaba no descender de categoría, lo que no llegó a conseguirse. Dependería en parte de lo que hiciera el Albacete, que andaba mal. Y aprovechando un partido atrasado ante el Athletic de Bilbao del conjunto manchego, no lo dudé, y emprendí viaje para retransmitirlo. No olvidaré que aquel choque se disputaba a mitad de semana porque el fallecimiento de Rommel Fernández, tras sufrir un accidente de tráfico, impidió que el encuentro se jugara en su fecha. Mi director se encontraba lejos de la Tacita, y vía telefónica hube de comunicarle una decisión que sin apenas tiempo, él me aceptó y que posiblemente hasta costó dinero a la empresa.

Y en el Carlos Belmonte, Theo Vargas retransmitió un partido para no olvidar jamás. Para que los nuestros mantuviesen posibilidades de salvarse el conjunto vasco tenía que ganar el encuentro, y les aseguro que los cadistas sufrieron y mucho en un partido que pudo acabar de cualquier forma en cuanto al resultado concernía. Nadie de los que asistieron al partido podrán apartar de su mente que el Athletic se puso con un 0-5 por delante con dos goles de Valverde, actual técnico del FC Barcelona, y tres goles del Cuco Ziganda, que esta temporada entrena al conjunto vasco. Cádiz saltaría de alegría, pero desde el minuto 60, que se marcaba el quinto tanto del conjunto albirrojo, las cosas cambiaron.

Dos goles de Antonio, uno de Dos Santos y otro de Zalazar, por increíble que pueda parecer, ponían el partió con un 4-5 que en los últimos minutos fue de infarto debido al insostenible ritmo que mantenían los locales que buscaban ir eludiendo el descenso. No fue posible aunque se intentó, y jornadas más tarde Cádiz CF y Real Burgos descendieron a la división de plata mientras que el Albacete se quedaba en la élite tras ganar la ida y vuelta de la promoción ante el Real Mallorca.

El otro Albacete-Cádiz CF que no olvidaré rozó el dramatismo. En la autovía se le cruzó un perro al vehículo que iba delante nuestra y para evitar el choque con distintos coches nos salimos de la carretera, casi volcando en un arcén donde por suerte nuestro coche acabó medio patas arriba, y con múltiples golpes en el cuerpo, terminamos con vida. También nos ayudó el no pasar de 120 kilómetros hora.

Incomprensiblemente pudimos continuar el viaje, y hasta visitar a un Medinaceli de Tomelloso por el que siento una enorme devoción desde que el Cádiz CF jugase allá un partido de Copa. Ha sido posiblemente uno de los accidentes más aparatoso que tuve en mi vida. La suerte y el Medinaceli lograron salvarnos. Es lo que deseamos al Cádiz CF este domingo, porque ganar en Albacete nos llevará seguro a disputar la liguilla.