El Cádiz CF hizo el ridículo en Lorca en la temporada 2013-14, con Agné en el banquillo.
El Cádiz CF hizo el ridículo en Lorca en la temporada 2013-14, con Agné en el banquillo.
CÁDIZ CF

El ridículo de Lorca y los bombones húngaros

"En el Artes Carrasco, con Agné en el banquillo, fue la primera vez en mi carrera que abandoné una retransmisión en directo para dar la voz a los oyentes"
Por  13:58 h.

No guardo buen recuerdo del Artés Carrasco, estadio de La Hoya Lorca, donde nuestro Cádiz CF jugará este domingo. En la infinidad de partidos retransmitidos del equipo amarillo, fue el 16 de Febrero de 2014 cuando hicimos el mayor ridículo que yo recuerde de los últimos 25 años con Agné de entrenador.

Aquel partido finalizó con un cortísimo 3-0 para el conjunto lorquino y la única vez en mi vida que abandono una retransmisión en directo para dar paso a la opinión de los oyentes que atónitos les costaba trabajo entender lo que estaban escuchando. Las durísimas intervenciones de la mayoría de cadistas me las reservo pues son irreproducibles.

Comentado el desastre de 2014 la imagen de nuestro ‘submarino’ mejoró la pasada temporada. Se empató a dos, y en retina se nos quedó el golazo de Villar, aplaudido hasta por los seguidores locales. Y llega el domingo, donde nos puede servir el empate pero la progresión de los nuestros me hace pensar en victoria.

La media inglesa da para mucho. A solo dos puntos del líder este Cádiz nos ofrecerá tardes para no olvidar, y en Lorca, el buen momento de los nuestros debe refrendar el primer triunfo a domicilio de la temporada.

Y como en esta columna que la Voz me ofrece me apasiona hablar del pasado, lo hago hoy recordando a Szendrei. Pepito, como cariñosamente le llamé siempre, y que tantas tardes de gloria nos ofreciese defendiendo la portería cadista, ha pasado unos días en nuestra capital.

Fue uno de los guardametas del que mejor recuerdo guardamos de nuestro centenario equipo. ¡Quien olvida aquella noche donde nos quedamos en Primera gracias a sus intervenciones ante un Málaga derrumbado, entre otros, por el húngaro que también defendió los colores albiazules! Noche para recordar que conté a toda España a través del Larguero.

De Szendrei también me quedo con su enorme sencillez. Fue clave en las pretemporadas realizadas en Debrecen con Irigoyen presidiendo la entidad a principios de los noventa.

Pepito organizaba las estancias y traslados a hoteles; junto al médico y físico, también las comidas, que mejoraron mucho en cuanto él tomó cartas en el asunto a petición de Ramón Blanco; nos hacía de traductor, y hasta en una ocasión fue quien se hizo cargo de que a Paco Cervera, también recordado y querido por todos, le recibiese un médico de urgencia para curar una enorme tos de la que tardó en salir durante nuestra estancia en Hungría.

Y si comenzábamos hablando del amargor de la derrota en Lorca, obligado acabar con algo dulce; con Szendrei descubrí que los mejores bombones de licor, y más baratos que en ningún sitio del mundo, son los húngaros. Y se lo dice uno con el azúcar alta.