Álvaro Cervera celebra el triunfo del Cádiz en Santander
Álvaro Cervera celebra el triunfo del Cádiz en Santander
CÁDIZ CF

Cervera marca el camino

El entrenador cadista, que confía en los suyos como nadie, da vitalidad a un Cádiz CF que está a un paso de volver a Segunda
Por  15:44 h.

Me identifico con las palabras de Julián Rubio a José María Aguilera en CANAL AMARILLO cuando se refiere a que ascender en el Rico Pérez haría justicia con el Cádiz CF. Aquel fatídico junio de 2008 en el mismo escenario los nuestros caían en el último minuto tras malograr un penalti. Y como Rubio comenta, los alicantinos, sin jugarse nada, se dejaron la piel en el terreno de juego como si les fuera la vida. Es evidente que el fútbol nos debe una y es momento de cobrárnosla.  Sin embargo, no me parecen nada deportivas las manifestaciones del técnico alicantino, Vicente Mir, refiriéndose a los nuestros como un equipo que está “cagao”. Por mucho que intente incentivar a los suyos, un entrenador debe ser respetuoso con el contrario, máxime cuando tuvo como compañero al hoy técnico rival cuando juntos militaban en el Valencia.

Este Cádiz CF nos ofrece argumentos para soñar con el ascenso. Tras acabar la Liga regular, desorientado con Claudio y sin apenas tiempo para afrontar la fase decisiva, ha salido del letargo y bajo las directrices de Cervera conseguido dar un giro radical. Ahora sí, es un equipo organizado, ilusionado, conjuntado y lo más importante, sabe lo que quiere y a lo que juega. Le podrán o no salir las cosas, pero el plantel tiene ilusión, demostrando que no eran tan malos y conscientes de que al trabajo bien hecho se le pueden sacar sus frutos. Y como esto es así, y los cadistas lo reconocen, cuentan con el incondicional apoyo de miles de aficionados que creen en ellos, y andan mentalizados de conseguir el objetivo, lo que hace un par de meses no soñaba el más optimista de los fieles gaditanos.

Ahora sí, el plantel está involucrado y de qué manera. Basta con ver las imágenes de cómo futbolistas y seguidores se mostraban acabado el partido del Sardinero. Ver a esos jugadores cantando “nos vamos a Alicante”  y en algunos casos como Despotovic o Nana, que no tuvieron minutos como otros compañeros, totalmente identificados con el sentir cadista, es para sentirse orgulloso del equipo que tenemos. Indiscutiblemente la llegada de Cervera da vitalidad a una plantilla que dejaba demasiadas dudas y a la que no se le sacaba el rendimiento esperado. Ahora sí, a futbolistas como los que llegaron en el mercado invernal se les está sacando el jugo apetecido y esto es sin duda mérito de un técnico que con el sigilo que le caracteriza les lleva por el buen sendero.

Y termino con un detalle que me agrada. El pasado lunes, a las puertas del ateneo, me encontré con Álvaro Cervera que paseaba por calle ancha con Antonio Calderón. En nuestro corto diálogo le vi sereno y con una tranquilidad impropia del momento que vivimos a escasos días del éxito o fracaso del equipo. No quiere grandezas ni elogios ni aún logrando el ascenso. Es sencillo, natural como la vida misma y honrado hasta límites insospechados. Confía en los suyos como nadie, como ahora los cadistas, que gracias a él confiamos en todos.