El fondo sur de Carranza, en plena agitación.
El fondo sur de Carranza, en plena agitación.
Cádiz CF

Calma en la grada e ilusión en los corazones

Carranza vivirá un partido intenso en el que la parroquia local deberá acompañar al equipo con paciencia
Por  15:14 h.

Como puso en boca de Quinto Fabio Máximo, varias veces cónsul de Roma, Santiago Posteguillo en una de sus novelas, “Una batalla se puede ganar con el corazón, pero una guerra solo se gana con la cabeza”. O sea, que si traslado el dicho al mundo del fútbol, un partido se puede ganar con actitud e intensidad pero para lograr un ascenso, con play off incluido, hace falta corazón y al mismo tiempo, mucho trabajo y esfuerzo sobre la pizarra, siendo Cervera y su cuerpo técnico los encargados de dicha área.

Asimilo todo el contexto de tan genial frase al encuentro que el Cádiz CF disputará este domingo a partir de las 18,00 horas frente al Sporting de Gijón en el Ramón de Carranza. Es más, unida a las iniciativas que parten desde la entidad cadista, con el objetivo de llenar el estadio y crear un ambientazo indescriptible desde horas antes del partido, para vivir una fiesta futbolística en su máximo esplendor.

‘DesdeElCalentamiento’, abuelo y nieta, cadistas desde que nacieron, hablan del equipo amarillo, y el abuelo responde que “no hay titulo más incondicional que el amor a los colores azul y amarillo”, y da a entender a la guapísima nieta que Carranza hierve desde el calentamiento. Y es que realmente este domingo hay que llenar hasta la bandera un estadio que desde el minuto uno de partido ha de alentar a los suyos como si en el mismo fuese el ascenso a la élite de nuestro fútbol.

Y aunque en La Voz y Canal Amarillo la noticia la adelantamos con mes y medio de antelación, fue el 18 de abril, hace justamente dos años, cuando oficialmente Álvaro Cervera se hizo cargo como entrenador del equipo amarillo. Dos años de gloria, pues justo es reconocer que el ascenso a la división de plata fue notorio máxime cuando la pasada temporada el equipo se mete incluso en fase de ascenso con un presupuesto mucho más inferior que el de otros clubes de la categoría.

Algo similar ocurre en la presente campaña, si bien los descendidos de la élite más la enorme categoría de muchos de los que militan este año en el grupo, están complicándoselo al equipo cadista, que en cualquier caso lleva casi toda la temporada metido en la zona alta de la tabla. Por ello, es inevitable que todos apostemos por llenar Carranza y superar con una victoria los cuatro partidos consecutivos que el equipo lleva sin ganar en liga.

Y para el encuentro en sí se recupera a David Barral, aunque por sanción federativa se pierde a Alex Fernández. Tendrá Cervera donde elegir en un partido donde no se puede fallar. Varias son las dudas del conjunto sportinguista al menos que se hayan publicado durante la semana. En cualquier caso, junto a la baja de Quintero por lesión, la gran incógnita ha estado en si el goleador Santos sería o no de la partida, pues el futbolista uruguayo ha estado trabajando en el gimnasio. Finalmente no vendrá a la Tacita, y por tanto ausencia significativa en el bloque asturiano. El resto, disponible para Rubén Baraja, que buscará en Carranza el noveno triunfo consecutivo de su equipo.

El pasado jueves el técnico del equipo astur entrenó a puerta cerrada, lo que también hizo el entrenador del conjunto cadista. Hay estrategias que el rival no debe conocer bajo ningún concepto y ambos contendientes se disputan muchísimo en el envite. Conociendo a Cervera, técnico que poquísimas veces ha sido criticado aunque en sus últimas manifestaciones no parece estar satisfecho con lo que dice parte de la prensa, te puede sorprender con lo que menos espera.

Particularmente entiendo que el Cádiz CF tiene un buen entrenador, aunque en determinadas ocasiones uno piensa que debería poner en marcha un plan B que difiera con el actual esquema que todos los adversarios ya conocen del equipo amarillo. En todo caso, doctores tiene la Santa Madre Iglesia y técnicos el Cádiz CF. Que disfruten del partido. Y mucha calma en las gradas, pues encuentros de esta índole son cada vez más complicados sacarlos adelante. Calma en la grada, sí, pero ilusión en los corazones.