Momento en el que Ais Reig expulsa a Santamaría en Anduva.
Momento en el que Ais Reig expulsa a Santamaría en Anduva.
Cádiz CF

A buen entendedor…

"He visto muchos arbitrajes raros a lo largo de mi carrera, pero lo de Ais Reig fue hasta ridículo"
Por  17:09 h.

Cerca de 40 años en esta profesión te dicen que caer en el insulto te alejaría del sagrado deber de informar. En mi dilatada historia como informador he sido duro, excesivamente duro, en algunas ocasiones: “requeteduro”. Si me vale el símil que me acabo de inventar para que me entiendan, en otras muchas. No tuve reparos con Víctor Espárrago ni con Raúl Agné respecto a cómo, bajo mi particular punto de vista, llevaban a mi Cádiz CF a la más absoluta de las miserias. Hoy lo sigo manteniendo, y por mucho que me alaben a Espárrago fue él quien nos descendió dos veces en solo cuatro temporadas; la última en 2010 perdiendo y tirando por la borda precisamente un partido disputado en Huesca, donde tras ir ganando 0-1 y en superioridad numérica, terminamos perdiendo porque echó el equipo atrás, para una semana más tarde consumarse el descenso en Carranza.

Semejantes números tan negativos jamás los logrará nadie que se digne ser técnico de fútbol. Lo de Agné, está cercano y sobra comentarlo. Ha sido el único entrenador que acabó con mi paciencia en una retransmisión. Fue en Lorca, y todo el segundo tiempo dejé de narrar para meter en antena llamadas de los oyentes. Fue tal la que se lió que a los pocos días fue destituido. En este caso siempre entendí que incluso llegó a desconocer que en un partido de fútbol el reglamento te permite hacer tres cambios. Supongo que ahora en el Zaragoza, qué padrinos tienen algunos, tendrá mayores conocimientos.

Y solo he citado entrenadores a los que traté con dureza pero que nunca fueron insultados por mi parte. Futbolistas como Gastón Casas, Cacique Medina, Abel Buades o el guardameta Contreras apenas gozaron de mi confianza y fui duro con ellos, pero nunca tuve un descalificativo porque siempre entendí que eran profesionales, con poca vergüenza deportiva, pero profesionales en definitiva.

Respecto a presidentes las tuve, y bien que las tuve, con Manuel Irigoyen, del que reconozco ha sido con sus virtudes y defectos de lo mejor de la historia de la entidad cadista; Antonio Muñoz, con desaciertos a raudales y muy poco tino a la hora de entenderse con los medios de comunicación saliendo por la puerta de atrás de la entidad amarilla o Florentino Manzano, queriendo quedar bien con todos y no consiguiéndolo con nadie.

Sin embargo lo de los árbitros es otra historia. Para mí, el único árbitro que jamás hizo un arbitraje que pasara desapercibido para el Cádiz CF, salvo un partido que nos pitó jugando en San Fernando por clausura del Carranza, gracias a una gestión de Jesús Gil en su casa de Marbella y en mi presencia junto al compañero de la Ser Mario Paramio, pidiendo a un dirigente importante de la época que le cambiase el árbitro al Cádiz CF, fue el cacereño Ceballos Silva, hijo del mítico Ceballos Borrego. No he visto cosa peor pitando a los amarillos que este hombre, quien no culminó una buena actuación dirigiendo al Cádiz CF en los 24 años que permaneció en el arbitraje, 17 de ellos en categorías nacionales.

Pero, y aquí es donde quiero ir a parar, lo de Saúl Ais Reig, que nos pita este sábado en Carranza, supera lo insuperable. Quiero pedir que nadie le insulte, pero en Miranda tuvo un arbitraje tan desastroso, lamentable, vergonzoso y yo diría que hasta ridículo, que a muchos nos llevó a pensar en el Hércules, dicen muchos que club de sus amores, y al que nuestro Cádiz CF apeó del ascenso en dos ocasiones. A buen entendedor….